jueves, 4 de diciembre de 2008

Canción de San Francisco Javier. R.P. Cristóbal Fones sj


Escucha la Canción a San Francisco Xavier


Cuando es el ocaso en el mundo
y parece que los sueños se hunden en el mar,
cuando ya nadie quiere cruzar el océano
inmenso que arrincona a los pobres,
surge tu luz, Cristo, y me envía, y me lanza...
y no hay límites para hacer de tu promesa mi misión.

.

Con Cristo en el corazón y el corazón en el horizonte,
no hay fronteras, no hay confines. Sólo Dios, mi esperanza.
No hay fronteras, no hay confines; sólo Dios, mi esperanza.




Aunque yo lo ganara todo,
de nada me sirve si no me lleva a ti.
No me detengan los vientos ni las tempestades
del rumbo que nos lleva a la vida.
En la pupila del que sufre miro lo que haces por el mundo
y se ensanchan mis sueños, y mi alma se embarca.


Vienes alegrando el camino,
vienes compartiendo tu paz y tu perdón.
Es tanto amor recibido que invita al encuentro
de un mundo que busca tu reino.
Todo, Señor, tú me lo has dado. Nada es mío, todo es gracia,
en tus manos recíbelo; tú eres mi tierra y mi misión.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Adviento 2008: Desde el 30 de Noviembre hasta el 24 de Diciembre

La Corona de Adviento .
Origen: La Corona de Adviento tiene su origen en una tradición pagana europea que consistía en prender velas durante el invierno para representar al fuego del dios sol, para que regresara con su luz y calor durante el invierno. Los primeros misioneros aprovecharon esta tradición para evangelizar a las personas. Partían de sus costumbres para enseñarles la fe católica. La corona está formada por una gran variedad de símbolos:

La forma circular: El círculo no tiene principio ni fin. Es señal del amor de Dios que es eterno, sin principio y sin fin, y también de nuestro amor a Dios y al prójimo que nunca debe de terminar. Las ramas verdes: Verde es el color de esperanza y vida, y Dios quiere que esperemos su gracia, el perdón de los pecados y la gloria eterna al final de nuestras vidas. El anhelo más importante en nuestras vidas debe ser llegar a una unión más estrecha con Dios, nuestro Padre.


Las cuatro velas: Nos hace pensar en la obscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios. Después de la primera caída del hombre, Dios fue dando poco a poco una esperanza de salvación que iluminó todo el universo como las velas la corona. Así como las tinieblas se disipan con cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando con la cada vez más cercana llegada de Cristo a nuestro mundo.Son cuatro velas las que se ponen en la corona y se prenden de una en una, durante los cuatro domingos de adviento al hacer la oración en familia.


Las manzanas rojas que adornan la corona representan los frutos del jardín del Edén con Adán y Eva que trajeron el pecado al mundo pero recibieron también la promesa del Salvador Universal. El listón rojo representa nuestro amor a Dios y el amor de Dios que nos envuelve. Los domingos de adviento la familia o la comunidad se reúne en torno a la corona de adviento. Luego, se lee la Biblia y alguna meditación. La corona se puede llevar al templo para ser bendecida por el sacerdote.


Sugerencias

a) Es preferible elaborar en familia la corona de Adviento aprovechando este momento para motivar a los niños platicándoles acerca de esta costumbre y su significado.


b) La corona deberá ser colocada en un sitio especial dentro del hogar, de preferencia en un lugar fijo donde la puedan ver los niños de manera que ellos recuerden constantemente la venida de Jesús y la importancia de prepararse para ese momento.


c) Es conveniente fijar con anticipación el horario en el que se prenderán las velas. Toda esta planeación hará que las cosas salgan mejor y que los niños vean y comprendan que es algo importante. Así como con anticipación preparamos la visita de un invitado importante, estamos haciendo esto con el invitado más importante que podemos tener en nuestra familia.


d) Es conveniente también distribuir las funciones entre los miembros de la familia de modo que todos participen y se sientan involucrados en la ceremonia.


Por ejemplo:

un encargado de tener arreglado y limpio el lugar donde irá la corona antes de comenzar con esta tradición navideña.

un encargado de apagar las luces al inicio y encenderlas al final.

un encargado de dirigir el canto o de poner la grabadora con algún villancico.

un encargado de dirigir las oraciones para ponerse en presencia de Dios.

un encargado de leer las lecturas. un encargado de encender las velas.


Bendición de la Corona de AdvientoEn algunas parroquias o colegios se organiza la bendición de las coronas de Adviento. Si no se pudo asistir a estas celebraciones, la puede llevar a cabo el papá o la mamá con la siguiente oración: Señor Dios bendice con tu poder nuestra Corona de Adviento para que, al encenderla, despierte en nosotros el deseo de esperar la venida de Cristo practicando las buenas obras, y para que así, cuando Él llegue, seamos admitidos al Reino de los Cielos.


Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Todos: Amén.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Pescadores de Hombres. "Fisher of Men"

Video Vocacional del Arzobispado de Washintown.
En Inglés con subtítulos en español.


Comentario de Juan Pablo II para el enfermo

Querido hermano enfermo, si alguien o algo te hace pensar que has llegado al final del camino, ¡no le creas! Si conoces el Amor eterno que te ha creado, sabes también que, dentro de ti, hay un alma inmortal. Existen varias estaciones en la vida; si acaso sientes que llega el invierno, quiero que sepas que esta no puede ser la última estación, porque la última será la primavera: la primavera de la resurrección. La totalidad de tu vida se extiende infinitamente más allá de sus fronteras terrenas: prevé el cielo.
Juan Pablo II. Alocucion, Fátima 13/Mayo/2000


ORACIÓN DEL ENFERMO INVÁLIDO



¡Señor, nosotros, los enfermos, nos acercamos a Ti!

Somos los «inútiles» de la humanidad. En todas partes estorbamos.

No podemos echar nuestra parte a la economía maltrecha del hogar difícil.

Gastamos y consumimos dolorosamente los pobres ahorros en medicinas, en inyecciones, en apresuradas visitas de médicos.

Todos sonríen, nosotros lloramos en silencio.

Todos trabajan; nosotros descansamos forzosamente. Quietud más fatigosa que la misma labor. No podemos levantar la silla que ha caído, ni acudir al teléfono que suena; ni abrir la puerta cuando toca el timbre... No nos es permitido soñar; ni amar a una mujer o a un hombre; ni pensar en un hogar; ni acariciar con los dedos de la ilusión las rubias cabezas de nuestros hijos.

Y, sin embargo, sabemos... que tenemos reservada para nosotros una empresa muy grande: ayudar a los hombres a salvarse, unidos a Ti.

Haz, Señor, que comprendamos la sublime fuerza del dolor cristiano. Que conozcamos nuestra vocación y su sentido íntimo.

Recoge, Señor, como un manojo de lirios, en tus manos clavadas, nuestra inutilidad, para que les des una eficacia redentora universal.

La salvación del mundo la has puesto en nuestras almas.

Que no te defraudemos.

de Manuel Lozano ("San Lolo"): Manuel Lozano Garrido, conocido popularmente como Lolo, fue cristiano y periodista. Nació en Linares (Jaén, España) en 1920. A los 22 años sufrió un ataque de reumatismo articular progresivo que al poco tiempo lo postró en una silla de ruedas. Ello no le quitó la alegría de saberse hijo de Dios y cuando la enfermedad le paralizó su manó derecha aprendió a escribir con determinación con la izquierda y más tarde con la boca. Finalmente perdió también la vista. Preguntado en una ocasión tras una visita a Lourdes si había implorado a la Virgen por su curación respondió: "Pero, ¡cómo iba a ser tan egoísta que pidiese mi curación habiendo allí tal cantidad de enfermos que la necesitaban más que yo!". Escribió numerosos libros y artículos. Murió sin perder nunca la esperanza en 1971. Su proceso de beatificación se inició en 1994.