Te comparto este blog que fue realizado cuando conducía el programa "Fenómenos del Espíritu"
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sábado, 22 de junio de 2013
¡Gracias! Mensaje de Mons. Rodrigo Aguilar Martínez Obispo de Tehuacán, Puebla
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domingo, 18 de marzo de 2012
Creo en el Espíritu Santo, Señor y Dador de Vida
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Mons. Rodrigo Aguilar Martínez
Obispo de Tehuacán
Responsable de la Dimensión Episcopal de Vida
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25 de marzo de 2012
Con ocasión de cumplirse en octubre próximo los 50 años del inicio del Concilio Vaticano II, el Papa Benedicto XVI, ha propuesto a toda la Iglesia la celebración de un Año de la Fe, cuyo objetivo es “introducir a todo el cuerpo eclesial en un tiempo de especial reflexión y redescubrimiento de la fe” y viene a ser invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor Jesucristo, único Salvador y Vida del mundo, quien asegura la victoria de la vida ante el vacío de la muerte. Por tanto, de modo especial, nos recomienda a todos volver con especial interés a redescubrir tanto los documentos del Concilio como el Catecismo de la Iglesia Católica. Providencialmente, la presencia del Santo Padre en México en su próxima visita, le dará un realce especial en este año a nuestra celebración anual del Día de la Vida pues será una ocasión privilegiada para la proclamación del Evangelio de la Vida.
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viernes, 16 de marzo de 2012
Está muy cercana la visita del Papa. Escrito por Mons. Rodrigo Aguilar Martínez
Dentro de una semana, el día 23, llegará el Papa Benedicto XVI a nuestra Patria. Crece la ferviente expectación por su presencia, con el anhelo de muchos que quieren verlo físicamente. Como es muy sabido, estará únicamente en lugares de la Arquidiócesis de León, pero uniéndose a esta visita de alguna manera todas las Diócesis del País; más aún, en cierto sentido la visita tiene una connotación más amplia, a nivel latinoamericano, junto con la visita a Cuba. Se espera que lleguen a México también Obispos de otros países.
Tal vez para muchas personas haya una expectativa contenida, mezclada con la nostalgia de la ausencia física de Juan Pablo II. Es sano mantener el cariño al tan amado Juan Pablo II, ahora incluso la devoción como Beato, testigo cualificado de Jesucristo; pero no es sana la perspectiva de comparar a los dos Papas, con el afán de contraponerlos o de rescatar la figura de Juan Pablo II; pero sí es sano y legítimo ver los grandes valores de continuidad que hay entre ambos y, al mismo tiempo, de novedad. Cada uno tiene sus rasgos valiosos, como persona y como Pontífice, con su estilo propio de magisterio al frente de la Iglesia Universal; ambos muy dóciles al Espíritu Santo y valerosos para conducir y sostener el camino de la Iglesia en el anuncio y testimonio del Evangelio de Jesucristo.
Tal vez para muchas personas haya una expectativa contenida, mezclada con la nostalgia de la ausencia física de Juan Pablo II. Es sano mantener el cariño al tan amado Juan Pablo II, ahora incluso la devoción como Beato, testigo cualificado de Jesucristo; pero no es sana la perspectiva de comparar a los dos Papas, con el afán de contraponerlos o de rescatar la figura de Juan Pablo II; pero sí es sano y legítimo ver los grandes valores de continuidad que hay entre ambos y, al mismo tiempo, de novedad. Cada uno tiene sus rasgos valiosos, como persona y como Pontífice, con su estilo propio de magisterio al frente de la Iglesia Universal; ambos muy dóciles al Espíritu Santo y valerosos para conducir y sostener el camino de la Iglesia en el anuncio y testimonio del Evangelio de Jesucristo.
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jueves, 23 de febrero de 2012
Cuaresma: estar atentos a Dios y a los demás. Mensaje de Mons. Rodrigo Aguilar Martínez Obispo de Tehuacán
| Mons. Rodrigo Aguilar Martínez. Obispo de Tehuacán |
La cuaresma nos hace recapacitar que con frecuencia olvidamos y distorsionamos este proyecto divino; pero Dios sigue siendo fiel en su amor, dándonos a su Hijo, quien muere en la cruz y resucita para darnos vida.
La cuaresma nos mueve a volver a Cristo Jesús con un corazón renovado, lo que implica también volver a los demás con nueva mentalidad, con nuevas actitudes.
El Papa Benedicto XVI, en su mensaje para la cuaresma de este año 2012, nos invita a reflexionar y actuar “sobre el corazón de la vida cristiana: la caridad”, recordándonos las sabias palabras del Papa Pablo VI: “El mundo está enfermo. Su mal está menos en la dilapidación de los recursos y en el acaparamiento por parte de algunos que en la falta de fraternidad entre los hombres y entre los pueblos”. Efectivamente, aunque se han disparado las enormes diferencias entre muchos que viven en la pobreza degradante y otros que viven en la opulencia, la mayor pobreza es la falta de trato humano y de amor, como lo dice también la Madre Teresa de Calcuta; esta falta de fraternidad humana lleva a grandes desastres, al encerrarnos en nosotros mismos y en nuestros mezquinos intereses, insensibles a las necesidades de quienes nos rodean.
El Papa Benedicto XVI nos hace ver que “la Sagrada Escritura nos pone en guardia ante el peligro de tener el corazón endurecido por una especie de «anestesia espiritual» que nos deja ciegos ante los sufrimientos de los demás.”
Invito a leer íntegro el mensaje cuaresmal del Papa Benedicto XVI, muy luminoso, accesible y comprometedor. Si usted tiene acceso a internet, ofrezca copias del mensaje a otras personas. Desarrollando el texto de la carta a los Hebreos 10,24: “Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras”, el Papa nos motiva a estar muy atentos unos con otros y a estimularnos mutuamente en el servicio y las buenas obras. “La responsabilidad para con el prójimo –dice el Papa- significa querer y hacer el bien del otro, deseando que también él se abra a la lógica del bien; interesarse por el hermano significa abrir los ojos a sus necesidades… La atención recíproca tiene como finalidad animarse mutuamente a un amor efectivo cada vez mayor… Lamentablemente, siempre está presente la tentación de la tibieza, de sofocar el Espíritu, de negarse a «comerciar con los talentos» que se nos han dado para nuestro bien y el de los demás (cf. Mt 25,25ss). Todos hemos recibido riquezas espirituales o materiales útiles para el cumplimiento del plan divino, para el bien de la Iglesia y la salvación personal (cf. Lc 12,21b; 1 Tm 6,18). Los maestros de espiritualidad recuerdan que, en la vida de fe, quien no avanza, retrocede.”
El Papa nos urge a una singular competencia, que no es destructiva sino totalmente constructiva: “a competir en la caridad, en el servicio y en las buenas obras (cf. Hb 6,10)” con el criterio de san Pablo: “Que cada cual estime a los otros más que a sí mismo” (Rm 12,10). Los santos son ejemplares en el ejercicio de esta actitud. Si esto se cultiva en la atmósfera familiar, será más fácil realizarlo también en la sociedad. Es una delicia ver cómo los niños se entusiasman con la alegría de ser útiles, pues se sienten tomados en cuenta, valorados, y con ello importantes y valiosos. La cuaresma es tiempo favorable para que la familia viva la sana competencia de la caridad, el servicio y las buenas obras. Sin olvidar que al estar atentos a los demás, estemos atentos a Dios.
+ Rodrigo Aguilar Martínez
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viernes, 1 de enero de 2010
Mesaje de Año Nuevo de Mons. Rodrigo Aguilar Martínez Obispo de Tehuacán
Muchas personas y familias acostumbran acudir a la iglesia a dar gracias a Dios por el año que termina. Es importante involucrar activamente a los niños y jóvenes en este gesto; es parte de la educación cristiana, en el reconocimiento de que la vida es don de Dios y hay que vivirla con gratitud y responsabilidad.
Hay esquemas de oraciones propias para este día; yo sugiero, como lo he hecho en otros momentos, tres aspectos a tener en cuenta:
• Primero: Dar gracias a Dios por los beneficios que nos ha concedido. Desgraciadamente con frecuencia nuestra oración es para pedir. Ante todo hay que ser agradecidos. Hay mucho de qué darle gracias a Dios. Bien se puede reunir la familia un rato y compartir libremente entre todos de qué dar gracias a Dios. Los adultos ayudan a los pequeños a participar; pero también los adultos podemos quedar sorprendidos de la agudeza y profundidad de los pequeños.
• Segundo: Pedir a Dios perdón por el mal que hemos hecho y por el bien que hemos dejado de hacer, sea por descuido o por flojera. Es muy saludable reconocernos pecadores, especialmente ante un Dios que es rico en misericordia.
• Tercero: Renovar nuestra fe y esperanza en Dios, que no nos abandona, sino que nos ama aun siendo nosotros pecadores, y quiere seguir derramando su amor en nosotros en el año que estamos por iniciar.
Por otro lado, el Año Nuevo nos hace felicitarnos y desearnos que sea próspero para todos. El primer día del año celebramos litúrgicamente -a los ocho días de la Navidad- a la Virgen María, gracias a la cual el Hijo de Dios se ha hecho hombre; por lo mismo, la celebramos con el máximo título: “Madre de Dios”.
También el primer día del año celebramos la Jornada Mundial de la Paz, que el Papa Benedicto XVI nos invita a vivir con el tema “Si quieres promover la paz, protege la creación”. El tema es apremiante, dado el descuido y el abuso de los bienes naturales que Dios nos ha dado y que ha llevado a una “crisis ecológica”. El Papa menciona algunos fenómenos, por ejemplo “el cambio climático, la desertificación, el deterioro y la pérdida de productividad de amplias zonas agrícolas, la contaminación de los ríos y de las capas acuíferas, la pérdida de la biodiversidad, el aumento de sucesos naturales extremos, la deforestación de las áreas ecuatoriales y tropicales, el creciente fenómeno de los llamados «prófugos ambientales», personas que deben abandonar el ambiente en que viven a causa de su deterioro” (el texto en cursiva es parte del Mensaje del Papa)
La crisis ecológica viene acompañada de una profunda crisis cultural y moral.
Desde la vida familiar y en todos los programas de desarrollo, es importante revisar a fondo qué tipo de desarrollo estamos implementando; “el uso de los recursos naturales debería hacerse de modo que las ventajas inmediatas no tengan consecuencias negativas para los seres vivientes, humanos o no, del presente y del futuro.”
“Todos somos responsables de la protección y el cuidado de la creación… Es importante que todos nos comprometamos en el ámbito que nos corresponda, trabajando para superar el predominio de los intereses particulares.
“Contemplar la belleza de la creación es un estímulo para reconocer el amor del Creador…Al cuidar la creación, vemos que Dios, a través de ella, cuida de nosotros. Por otro lado, una correcta concepción de la relación del hombre con el medio ambiente no lleva a absolutizar la naturaleza ni a considerarla más importante que la persona misma. La Iglesia invita en cambio a plantear la cuestión de manera equilibrada, respetando la «gramática» que el Creador ha inscrito en su obra, confiando al hombre el papel de guardián y administrador responsable de la creación, papel del que ciertamente no debe abusar, pero del cual tampoco puede abdicar”
Será bueno que en este año que termina y el que estamos por iniciar, al dar gracias a Dios, pedirle perdón y renovar nuestra fe y esperanza en Él, nos propongamos promover la paz, protegiendo la creación, porque la paz significa armonía en la relación con Dios, con nosotros mismos, con los demás y con la naturaleza.
+ Rodrigo Aguilar Martínez
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viernes, 19 de junio de 2009
Año Sacerdotal. Mons. Rodrigo Aguilar Martínez Obispo de Tehuacán

El día de mañana viernes 19 de junio, celebramos la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, que da sentido a las celebraciones religiosas del mes de junio y, por indicaciones del Papa Benedicto XVI, marca el inicio del Año Sacerdotal.
El Papa ha convocado a este Año Sacerdotal porque el próximo 4 de agosto celebraremos 150 años de la muerte de san Juan María Vianney, cura de Ars y patrono de los sacerdotes.
El Año Sacerdotal es una ocasión propicia para varios aspectos, algunos de los cuales menciono en seguida:
· Agradecer a Dios Padre el Regalo que nos ha hecho de Su Hijo, Sumo y Eterno Sacerdote. Seguir encontrando en Jesucristo la fuente y la plenitud, porque Él es “Camino, Verdad y Vida”. Esto lo vivimos en cada advocación con que nos dirigimos a Él, por ejemplo ahora en la fiesta del Sagrado Corazón, lleno de bondad y misericordia hacia todos.
· Agradecer a Cristo Jesús la vocación del sacerdocio ministerial, por la que llama a personas concretas a prolongar su misión de actuar “en su persona” como Cabeza, Pastor, Siervo y Esposo de la Iglesia.
· Conocer más la vida de san Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars, encontrando en él, así como en muchos otros santos sacerdotes, el testimonio admirable de respuesta a Cristo Jesús.
· Agradecer a Dios por el testimonio y servicio de muchos sacerdotes –vivos o difuntos- que nos han ayudado a lo largo de nuestra vida.
· Los que hemos sido llamados al sacerdocio ministerial, agradecer a Dios este don inmerecido y renovarnos en nuestra respuesta a Él y en nuestro servicio a la comunidad. En este sentido, atender e incrementar el espíritu de formación permanente en todos sentidos.
· Reconocer con humildad y pidiendo a Dios perdón por los malos ejemplos que han y hemos dado los sacerdotes.
· Reconocer con alegría y gratitud los buenos ejemplos que muchos más sacerdotes han dado para edificación de todos.
· Orar por el aumento de las vocaciones al sacerdocio ministerial. Cristo Jesús sigue llamando, que las personas llamadas respondan con alegría y perseverancia.
· Que las familias proclamen y vivan valores humanos y cristianos, centradas en Jesucristo, promoviendo en todos sus miembros la forma concreta de seguir a Cristo Jesús, sea en el sacramento del matrimonio, en el orden sacerdotal o en la vida consagrada. Ir fomentando desde la infancia el discernimiento de la vocación a la que los pueda llamar Cristo Jesús.
De este modo, invito a usted a unirnos en la celebración gozosa de este Año Sacerdotal, para nuestro bien, de toda la Iglesia, de todo el mundo.
+ Rodrigo Aguilar Martínez
Obispo de Tehuacán
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