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lunes, 22 de julio de 2013

DECRETO DE LA PENITENCIARÍA APOSTÓLICA con el que se conceden indulgencias especiales con ocasión de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud [Río de Janeiro, 22-29 de julio de 2013]


Se concede el don de las Indulgencias con ocasión de la «XXVIII Jornada mundial de la juventud», que se celebrará en Río de Janeiro durante el presente Año de la fe.

El Santo Padre Francisco, deseoso de que los jóvenes, en unión con los fines espirituales del Año de la fe, convocado por el Papa Benedicto XVI, puedan obtener los esperados frutos de santificación de la «XXVIII Jornada mundial de la juventud», que se celebrará del 22 al 29 del próximo mes de julio en Río de Janeiro y que tendrá por tema: «Id y haced discípulos a todas las naciones (cf. Mt 28, 19)», en la audiencia concedida el pasado 3 de junio al infrascrito cardenal penitenciario mayor, manifestando el corazón maternal de la Iglesia, por el Tesoro de la satisfacción de Nuestro Señor Jesucristo, de la Bienaventurada Virgen María y de todos los santos, estableció que los jóvenes y los fieles adecuadamente preparados pudiesen beneficiarse del don de las Indulgencias del siguiente modo:

a. — se concede la Indulgencia plenaria, que se lucra una vez al día con las condiciones acostumbradas (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice) y se aplica también a modo de sufragio a las almas de los fieles difuntos, por los fieles verdaderamente arrepentidos y contritos, que devotamente participarán en los sagrados ritos y prácticas piadosas que tendrán lugar en Río de Janeiro.

Los fieles legítimamente impedidos, podrán obtener la Indulgencia plenaria siempre que, cumpliendo las acostumbradas condiciones espirituales, sacramentales y de oración, con el propósito de filial obediencia al Romano Pontífice, participen espiritualmente en las sagradas funciones en los días determinados, siempre que sigan estos mismos ritos y prácticas piadosas mientras se realizan, a través de la televisión y radio o, siempre con la debida devoción, a través de los nuevos medios de comunicación social;

b. — se concede la Indulgencia parcial a los fieles, dondequiera que se encuentren durante el mencionado encuentro, cada vez que, al menos con corazón contrito, elevaran fervientes oraciones a Dios, concluyendo con la oración oficial de la Jornada mundial de la juventud, e invocaciones piadosas a la Bienaventurada Virgen María, Reina de Brasil, bajo el título de «Nossa Senhora da Conceiçao Aparecida», así como a los demás patronos e intercesores del mismo encuentro, a fin de que ayuden a los jóvenes a arraigarse en la fe y a llevar una vida santa.

Con el fin de que los fieles puedan ser más fácilmente partícipes de estos dones celestiales, los sacerdotes, legítimamente aprobados para oír confesiones sacramentales, con espíritu dispuesto y generoso dispónganse a recibirlas y propongan a los fieles oraciones públicas, por el buen éxito de la misma «Jornada mundial de la juventud».

Este Decreto tiene validez para esta ocasión. No obstante cualquier disposición contraria.

Dado en Roma, en la sede de la Penitenciaría apostólica, el día 24 de junio, año del Señor 2013, en la solemnidad de San Juan Bautista.


Manuel Card. Monteiro de Castro 
Penitenciario mayor


Mons. Krzysztof Nykiel
Regente

martes, 4 de agosto de 2009

Indulgencia Plenaria con motivo del Año Sacerdotal


Ciudad del Vaticano.- Benedicto XVI concederá a los sacerdotes y fieles la indulgencia plenaria con motivo del Año Sacerdotal (19 de junio 2009 -19 junio 2010), convocado en honor de San Juan María Vianney, según informa el decreto hecho público y firmado por el Cardenal James Francis Stafford y el obispo Gianfranco Girotti, O.F.M. Conv., respectivamente Penitenciario Mayor y Regente de la Penitenciaría Apostólica.

El período comenzará con la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, “jornada de santificación sacerdotal” -dice el texto-, cuando el Pontífice celebrará las Vísperas ante las reliquias del santo traídas a Roma por el obispo de Belley-Ars, y concluirá en la Plaza de San Pedro, en presencia de sacerdotes de todo el mundo, que “renovarán la fidelidad a Cristo y el vínculo de fraternidad”.

Las modalidades para la obtención de las indulgencias son:

A) A los sacerdotes, arrepentidos de corazón, que recen cualquier día las laúdes o vísperas ante el Santísimo Sacramento expuesto a la adoración pública o en el sagrario y se ofrezcan a la celebración de los sacramentos, sobre todo de la Confesión, se concederá Indulgencia plenaria aplicable a los hermanos en el sacerdocio difuntos como sufragio, si en conformidad con las disposiciones vigentes se confesarán sacramentalmente, comulgarán y rezarán por las intenciones del pontífice. También se concede Indulgencia parcial, siempre aplicable a los hermanos en el sacerdocio difuntos, cada vez que recen oraciones debidamente aprobadas para llevar una vida santa y cumplir los oficios que se les han confiado.

B) A los fieles cristianos, arrepentidos de corazón que, en la iglesia o en el oratorio asistan a la Santa Misa y ofrezcan por los sacerdotes de la Iglesia oraciones a Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote y cualquier obra buena cumplida se les concede Indulgencia plenaria, siempre que se hayan confesado sacramentalmente y recen por las intenciones del Papa los días en que se abre y se clausura el Año sacerdotal, en el día del 150 aniversario de la muerte de San Juan María Vianney, los primeros jueves del mes o cualquier otro día establecido por los Ordinarios de los lugares para la utilidad de los fieles”.

Los ancianos, los enfermos y todos aquellos que por motivos legítimos no puedan salir de casa, podrán obtener la Indulgencia plenaria, si con ánimo alejado del pecado y el propósito de cumplir las tres condiciones necesarias apenas les sea posible, “en los días indicados rezan por la santificación de los sacerdotes y ofrecen a Dios por medio de María , Reina de los Apóstoles, sus enfermedades y sufrimientos”.

Asimismo se concede la Indulgencia parcial a todos los fieles cada vez que recen cinco Padrenuestros, Ave Marías y Glorias, y otra oración debidamente aprobada “en honor del Sagrado Corazón de Jesús para que los sacerdotes se conserven en pureza y santidad de vida”.

viernes, 19 de junio de 2009

Indulgencia Plenaria con motivo del Año Sacerdotal


Ciudad del Vaticano.- Benedicto XVI concederá a los sacerdotes y fieles la indulgencia plenaria con motivo del Año Sacerdotal (19 de junio 2009 -19 junio 2010), convocado en honor de San Juan María Vianney, según informa el decreto hecho público y firmado por el Cardenal James Francis Stafford y el obispo Gianfranco Girotti, O.F.M. Conv., respectivamente Penitenciario Mayor y Regente de la Penitenciaría Apostólica.

El período comenzará con la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, “jornada de santificación sacerdotal” -dice el texto-, cuando el Pontífice celebrará las Vísperas ante las reliquias del santo traídas a Roma por el obispo de Belley-Ars, y concluirá en la Plaza de San Pedro, en presencia de sacerdotes de todo el mundo, que “renovarán la fidelidad a Cristo y el vínculo de fraternidad”.

Las modalidades para la obtención de las indulgencias son:

A) A los sacerdotes, arrepentidos de corazón, que recen cualquier día las laúdes o vísperas ante el Santísimo Sacramento expuesto a la adoración pública o en el sagrario y se ofrezcan a la celebración de los sacramentos, sobre todo de la Confesión, se concederá Indulgencia plenaria aplicable a los hermanos en el sacerdocio difuntos como sufragio, si en conformidad con las disposiciones vigentes se confesarán sacramentalmente, comulgarán y rezarán por las intenciones del pontífice. También se concede Indulgencia parcial, siempre aplicable a los hermanos en el sacerdocio difuntos, cada vez que recen oraciones debidamente aprobadas para llevar una vida santa y cumplir los oficios que se les han confiado.

B) A los fieles cristianos, arrepentidos de corazón que, en la iglesia o en el oratorio asistan a la Santa Misa y ofrezcan por los sacerdotes de la Iglesia oraciones a Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote y cualquier obra buena cumplida se les concede Indulgencia plenaria, siempre que se hayan confesado sacramentalmente y recen por las intenciones del Papa los días en que se abre y se clausura el Año sacerdotal, en el día del 150 aniversario de la muerte de San Juan María Vianney, los primeros jueves del mes o cualquier otro día establecido por los Ordinarios de los lugares para la utilidad de los fieles”.

Los ancianos, los enfermos y todos aquellos que por motivos legítimos no puedan salir de casa, podrán obtener la Indulgencia plenaria, si con ánimo alejado del pecado y el propósito de cumplir las tres condiciones necesarias apenas les sea posible, “en los días indicados rezan por la santificación de los sacerdotes y ofrecen a Dios por medio de María , Reina de los Apóstoles, sus enfermedades y sufrimientos”.

Asimismo se concede la Indulgencia parcial a todos los fieles cada vez que recen cinco Padrenuestros, Ave Marías y Glorias, y otra oración debidamente aprobada “en honor del Sagrado Corazón de Jesús para que los sacerdotes se conserven en pureza y santidad de vida”.

sábado, 10 de enero de 2009

DECRETO VATICANO


Con el cual se concede la Indulgencia plenaria a los fieles que, en ocasión del “VI Encuentro Mundial de las Familias”, participarán en peregrinación a la Ciudad de México, o rezarán en familia según las mismas intenciones espirituales. Por que la familia ha sido instituida por Dios mismo, Autor de la vida en el orden natural e al mismo tiempo Dador de dones en el orden sobrenatural, y porque ellos deben ejercitarse, sin descanso hasta el final de los tiempos.

La principal tarea de instruir a las nuevas generaciones al bien natural y sobrenatural, así con ello sostener y ayudar a formar la personalidad en armonía con los valores y actos que deben ser plasmados en la propia vida con los ejemplos de Cristo; la Iglesia y el Estado, en colaboración entre ellos para llegar a realizar los deseables valores con las escuelas, las parroquias y los diversos grupos eclesiales, cada uno por su propia parte, deberán ofrecer su valiosa contribución.



Se constata además que en el tiempo presente, ahora más que en el pasado, se conduce una vida que en la práctica se destaca de eso que se concibe en la teoría, y propio por esto se desea que el VI Encuentro Mundial en la Ciudad de México, del día 13 al 18 del próximo mes de enero, se infunda en las familias cristianas la fuerza de transmitir santamente a las futuras generaciones los retos principales de la conciencia, para cultivar con la ayuda de la gracia de Dios. En el eminente Encuentro, la familia por tanto, será tomada en consideración en el aspecto doctrinal y en la acción apostólica que le son propias; en el modo especial con que ella proclama, defiende y se toma el cuidado de portar a la perfección los bienes, o los valores, humanos y cristianos.



Por eso, el Sumo Pontífice Bededicto XVI, en sintonía con la intención y el celo pastoral de sus Predecesores, en particular de León XIII y Benedicto XV, que promovieron el pío culto de la Sagrada Familia de Nazareth, exprime Sus votos a fin de, que en este tiempo natalicio, los ánimos mediten más intensamente sobre el misterio de la Sagrada Familia y, según el camino trazado por Juan Pablo II, de venerada memoria, el cual crea el Encuentro Mundial de las Familias, que se realizan cada tres años, el Sumo Pontífice desea ardientemente estar presente con todo el corazón, si no físicamente, al evento mexicano, mediante el envío, como representante de su Santidad, al Eminentísimo Cardenal Tarcisio Bertone, S.D.B, Secretario del Estado Vaticano; además mediante la transmisión televisiva y radiofónica de sus discursos y sobre todo con la impartición del don de la Indulgencia plenaria, como indican los términos siguientes:



El Santo Padre concede a los fieles la Indulgencia plenaria, para obtenerse con las condiciones establecidas (confesión sacramental, comunión eucarística y oración según las intenciones del mismo Santo Pontífice), excepto cualquier afecto al pecado, en los días en que devotamente participarán al “VI Encuentro Mundial de las Familias”.

Los fieles verdaderamente arrepentidos, que no podrán participar a tal evento, conseguirán la Indulgencia Plenaria, con las mismas condiciones si, unidos con el mismo espíritu y con el pensamiento a los fieles presentes en la ciudad de México, recitarán en familia el “Padre Nuestro”, el “Credo” y otras devotas oraciones para invocar de la Divina Misericordia la finalidad arriba indicada, particularmente en los momentos en que la palabra y los mensajes del Santo Padre vengan transmitidos por televisión y radio.



El presente Decreto tiene validad para esta ocasión.



Dado en Roma, de la sede de la Penitenciaría Apostólica, el 28 de diciembre 2008, en la fiesta de la Sagrada Familia de Jesús, María y José.



IACOBUS FRANCISCUS S.R.E. CARD. STAFFORD
Paenitentiarius Maior

Ioannes Franciscus Girotti, O.F.M. Conv.
Ep. Tit. Metensis, Ragens