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miércoles, 19 de junio de 2013

EL NOMBRE DE SAN JOSÉ SE AÑADE A LAS PLEGARIAS EUCARÍSTICAS II, III Y IV

Ciudad del Vaticano, 19 junio 2013 (VIS).-La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos publica hoy un decreto, fechado el 1 de mayo y firmado por el prefecto de ese dicasterio, el cardenal Antonio Cañizares Llovera, por el cual dispone que también en las Plegarias eucarísticas II, III y IV del Misal Romano, después de la Bienaventurada Virgen María, se mencione el nombre de su esposo San José.

“En la Iglesia Católica -dice el decreto- los fieles han manifestado siempre una devoción ininterrumpida a San José y han honrado solemne y constantemente la memoria del esposo castísimo de la Madre de Dios y Patrón celeste de toda la Iglesia, hasta el punto de que ya el beato Juan XXIII durante el Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II decretó que se añadiera su nombre en el antiquísimo Canon Romano. El Sumo Pontífice Benedicto XVI acogió con benevolencia y aprobó los devotos deseos que llegaron por escrito procedentes de múltiples lugares, y que ahora ha confirmado el Sumo Pontífice Francisco, confirmando la plenitud de la comunión de los Santos que, en un tiempo peregrinos junto a nosotros en el mundo, nos conducen a Cristo y nos unen a Él”.

“Por lo que respecta a los textos en lengua latina -especifica el texto- se utilizarán las fórmulas que desde ahora se declaran típicas. La misma Congregación se ocupará de las traducciones en las lenguas occidentales de mayor difusión; las que se redacten en otras lenguas tendrá que elaborarse, según las normas del derecho, por las respectivas Conferencias episcopales y confirmadas por la Sede Apostólica a través de este dicasterio”.

En castellano las fórmulas son:

-En la Plegaria Eucarística II: “Con María, la Virgen Madre de Dios, su esposo San José, los apóstoles y...”-

-En la Plegaria Eucarística III: “Con María, la Virgen Madre de Dios, su esposo San José, los apóstoles y los mártires...”.

-En la Plegaria Eucarística IV: “Con María, la Virgen Madre de Dios, con su esposo San José, con los apóstoles y los santos...”

miércoles, 15 de mayo de 2013

Homilía del Papa Francisco. 12 de Mayo de 2013. Santa Misa y canonización de los beatos Antonio Primaldo y compañeros, Laura di Santa Catalina de Siena y María Guadalupe García Zavala

Queridos hermanos y hermanas:

En este séptimo domingo del Tiempo Pascual, nos reunimos con alegría para celebrar una fiesta de la santidad. Damos gracias a Dios que ha hecho resplandecer su gloria, la gloria del Amor, en los Mártires de Otranto, la Madre Laura Montoya y la Madre María Guadalupe García Zavala. Saludo a todos los que habéis venido a esta fiesta —de Italia, Colombia, México y otros países— y os lo agradezco. Miremos a los nuevos santos a la luz de la Palabra de Dios que ha sido proclamada. Una palabra que nos invita a la fidelidad a Cristo, incluso hasta el martirio; nos ha llamado a la urgencia y la hermosura de llevar a Cristo y su Evangelio a todos; y nos ha hablado del testimonio de la caridad, sin la cual, incluso el martirio y la misión pierden su sabor cristiano.

1. Los Hechos de los Apóstoles, cuando hablan del diácono Esteban, el protomártir, insisten en decir que él era un hombre «lleno del Espíritu Santo» (6,5; 7,55). ¿Qué significa esto? Significa que estaba lleno del amor de Dios, que toda su persona, su vida, estaba animada por el Espíritu de Cristo resucitado hasta el punto de seguir a Jesús con fidelidad total, hasta hasta la entrega de sí mismo.

Hoy la Iglesia propone a nuestra veneración una multitud de mártires, que en 1480 fueron llamados juntos al supremo testimonio del Evangelio. Casi 800 personas, supervivientes del asedio y la invasión de Otranto, fueron decapitadas en las afueras de la ciudad. No quisieron renegar de la propia fe y murieron confesando a Cristo resucitado. ¿Dónde encontraron la fuerza para permanecer fieles? Precisamente en la fe, que nos hace ver más allá de los límites de nuestra mirada humana, más allá de la vida terrena; hace que contemplemos «los cielos abiertos» –como dice san Esteban – y a Cristo vivo a la derecha del Padre. Queridos amigos, conservemos la fe que hemos recibido y que es nuestro verdadero tesoro, renovemos nuestra fidelidad al Señor, incluso en medio de los obstáculos y las incomprensiones. Dios no dejará que nos falten las fuerzas ni la serenidad. Mientras veneramos a los Mártires de Otranto, pidamos a Dios que sostenga a tantos cristianos que, precisamente en estos tiempos, ahora, y en tantas partes del mundo, todavía sufren violencia, y les dé el valor de ser fieles y de responder al mal con el bien.

2. La segunda idea la podemos extraer de las palabras de Jesús que hemos escuchado en el Evangelio: «Ruego por los que creerán en mí por la palabra de ellos, para que sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también lo sean en nosotros» (Jn 17,20). Santa Laura Montoya fue instrumento de evangelización primero como maestra y después como madre espiritual de los indígenas, a los que infundió esperanza, acogiéndolos con ese amor aprendido de Dios, y llevándolos a Él con una eficaz pedagogía que respetaba su cultura y no se contraponía a ella. En su obra de evangelización Madre Laura se hizo verdaderamente toda a todos, según la expresión de san Pablo (cf. 1 Co 9,22). También hoy sus hijas espirituales viven y llevan el Evangelio a los lugares más recónditos y necesitados, como una especie de vanguardia de la Iglesia.

Esta primera santa nacida en la hermosa tierra colombiana nos enseña a ser generosos con Dios, a no vivir la fe solitariamente —como si fuera posible vivir la fe aisladamente—, sino a comunicarla, a irradiar la alegría del Evangelio con la palabra y el testimonio de vida allá donde nos encontremos. En cualquier lugar donde estemos, irradiar esa vida del Evangelio. Nos enseña a ver el rostro de Jesús reflejado en el otro, a vencer la indiferencia y el individualismo, que corroe las comunidades cristianas y corroe nuestro propio corazón, y nos enseña a acoger a todos sin prejuicios, sin discriminación, sin reticencia, con auténtico amor, dándoles lo mejor de nosotros mismos y, sobre todo, compartiendo con ellos lo más valioso que tenemos, que no son nuestras obras o nuestras organizaciones, no. Lo más valioso que tenemos es Cristo y su Evangelio.

3. Por último, una tercera idea. En el Evangelio de hoy, Jesús reza al Padre con estas palabras: «Les he dado a conocer y les daré a conocer tu nombre, para que el amor que me tenías esté en ellos y yo en ellos» (Jn 17,26). La fidelidad hasta la muerte de los mártires, la proclamación del Evangelio a todos se enraízan, tienen su raíz, en el amor de Dios, que ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo (cf. Rm 5,5), y en el testimonio que hemos de dar de este amor en nuestra vida diaria. Santa Guadalupe García Zavala lo sabía bien. Renunciando a una vida cómoda —cuánto daño hace la vida cómoda, el bienestar; el aburguesamiento del corazón nos paraliza— y, renunciando a una vida cómoda para seguir la llamada de Jesús, enseñaba a amar la pobreza, para poder amar más a los pobres y los enfermos. Madre Lupita se arrodillaba en el suelo del hospital ante los enfermos y ante los abandonados para servirles con ternura y compasión. Y esto se llama «tocar la carne de Cristo». Los pobres, los abandonados, los enfermos, los marginados son la carne de Cristo. Y Madre Lupita tocaba la carne de Cristo y nos enseñaba esta conducta: no avergonzarnos, no tener miedo, no tener repugnancia a tocar la carne de Cristo. Madre Lupita había entendido qué significa eso de «tocar la carne de Cristo». También hoy sus hijas espirituales buscan reflejar el amor de Dios en las obras de caridad, sin ahorrar sacrificios y afrontando con mansedumbre, con constancia apostólica (hypomonē), soportando con valentía cualquier obstáculo.

Esta nueva santa mexicana nos invita a amar como Jesús nos ha amado, y esto conlleva no encerrarse en uno mismo, en los propios problemas, en las propias ideas, en los propios intereses, en ese pequeño mundito que nos hace tanto daño, sino salir e ir al encuentro de quien tiene necesidad de atención, compresión y ayuda, para llevarle la cálida cercanía del amor de Dios, a través de gestos concretos de delicadeza, de afecto sincero y de amor.

Fidelidad a Jesucristo y a su Evangelio, para anunciarlo con la palabra y con la vida, dando testimonio del amor de Dios con nuestro amor, con nuestra caridad hacia todos: los santos que hemos proclamado hoy son ejemplos luminosos de esto, y esto nos ofrecen sus enseñanzas, pero también cuestionan nuestra vida de cristianos: ¿Cómo es mi fidelidad al Señor? Llevemos con nosotros esta pregunta para pensarla durante la jornada: ¿Cómo es mi fidelidad a Cristo? ¿Soy capaz de «hacer ver» mi fe con respeto, pero también con valentía? ¿Estoy atento a los otros? ¿Me percato del que padece necesidad? ¿Veo a los demás como hermanos y hermanas a los que debo amar? Por intercesión de la Santísima Virgen María y de los nuevos santos, pidamos que el Señor colme nuestra vida con la alegría de su amor. Así sea.



© Copyright 2013 - Libreria Editrice Vaticana

lunes, 11 de marzo de 2013

LA CHIMENEA DE LA CAPILLA SIXTINA SE HA MONTADO HOY

Ciudad del Vaticano, 9 marzo 2013 (VIS).- La chimenea de la Capilla Sixtina, por donde sale el humo negro o el humo blanco, se ha montado hoy, en la mañana del sábado 9 de marzo, tres días antes del inicio del Cónclave. Pero no es la única transformación que se está operando en la Cappella. Y los cambios se están haciendo bajo la mirada atenta de cámaras y focos de la Televisión Vaticana, imágenes que luego se distribuyen en pool a todos los medios que lo deseen, en el mismo momento y en las mismas condiciones, para su difusión por el mundo entero.

Todo empezó el martes 5 de marzo, a las 13.00h, cuando los restauradores, obreros, electricistas, mecánicos, carpinteros, costureras, montadores, electrónicos, técnicos y trabajadores de distintas ramas sustituyeron de golpe a los cientos de turistas que cada día van de aquí para allá por la Capilla Sixtina. "La Cappella está cerrada al público. La estamos acondicionando para el Cónclave", responden los empleados de la entrada a los visitantes que acuden a los Palacios Vaticanos y quieren terminar su recorrido frente al Juicio Universal de Miguel Angel.

Los periodistas sí que lo saben. En el briefing que el director de la Sala de Prensa del Vaticano, el Padre Lombardi S.I, ofrece ahora diariamente se visionan las imágenes de esta preparación: andamios, largas hileras de tubos, tablones, nuevos pavimentos, paños diversos y máquinas de coser,...

El miércoles 6, por ejemplo, el Centro Televisivo Vaticano aportó las imágenes editadas donde se veían a los obreros instalar una gran plataforma para la chimenea, y un nuevo pavimento, sobre los mosaicos originales, tanto para protegerlos como para, principalmente, nivelar el suelo de la estancia, con el fin de facilitar a los cardenales el tránsito.

Alrededor del altar, se han montado 115 sillas, de madera de cerezo, cada una de ellas con el nombre grabado del cardenal que la ocupará, y 12 mesas de madera cubiertas con paños de color beige y granate que faciliten a los cardenales preparar la papeleta del voto. Votarán frente al fresco de Miguel Angel situado en la pared del altar y titulado el Juicio Universal.

La chimenea instalada hoy será sometida a pruebas. Con humo de color amarillo (ni blanco ni negro), para no caer en el error de poder confundir a los viandantes de la Plaza de San Pedro, que ya son muchos este fin de semana.

Pero la chimenea no es nada sin las estufas. Éstas fueron instaladas ayer. Son dos, las dos de hierro fundido: una de 1938, y la otra de 2005. En la primera están grabadas las fechas de los cinco Cónclaves a los que han servido: desde el que eligió a Pío XII, hasta el último, el de 2005, cuando el cardenal Ratzinger se convirtió en Benedicto XVI.

En la antigua se queman las papeletas de las votaciones; en la otra, en la moderna, se "fabrica", con un dispositivo electrónico, el humo negro o blanco que indica al mundo el resultado de las votaciones hasta que se produzca la elección. Dos por la mañana y dos por la tarde. Ahora las dos son el centro de la curiosidad mediática; desde el próximo martes, lo serán de la atención de miles de personas.

Y allí, en la Sixtina, también estarán los llamados "mantenedores" de la sala principal del Cónclave. Ellos también prestan juramento. Ellos también saben que lo que vivan y pase esos días allí ha de mantenerse con el debido sigilo.

jueves, 28 de febrero de 2013

Apostolica Sedes Vacans

Imagen de la Página Oficial del Vaticano.

Sede Vacante


Gracias Benedicto XVI


Bandera y Escudo del Vaticano en Sede Vacante

Asi será la Bandera del Vaticano y su escudo en Sede Vacante


Bandera del Vaticano en SEDE VACANTE



Escudo del Vaticano en SEDE VACANTE

Normas Litúrgicas que, en la Celebración de la Santa Misa, rigen a partir del inicio de la Sede Vacante y hasta la elección del nuevo Sumo Pontífice

Para su información y recordatorio publicamos las Normas Litúrgicas que, en la Celebración de la Santa Misa, rigen a partir del inicio de la Sede Vacante y hasta la elección del nuevo Sumo Pontífice:

Su Excelencia
Sres. Presbíteros
Encargados de Liturgia

Como ustedes saben, el día de hoy a las 20:00 h. (hora de Roma) quedará vacante la Sede de San Pedro, al hacerse efectiva la renuncia del Santo Padre Benedicto XVI al Ministerio Petrino tal y como lo comunicó en el Consistorio del pasado 11 de febrero.

A partir de entonces y hasta la elección del nuevo pontífice, en la plegaria eucarística no se nombrará al Papa, solamente al Obispo de lugar.

Así, por ejemplo, en la Plegaria Eucarística II:

Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra, con nuestro obispo Norberto… (Arquidiócesis de México)

Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra, con nuestro obispo Marcelino… (Diócesis de Orizaba)

Acuérdate, Señor, de tu Iglesia extendida por toda la tierra, con nuestro obispo N. ... (En otras Diócesis se menciona al Obispo del Lugar)

Durante este tiempo es conveniente que recemos particularmente por Benedicto XVI, esto añadiendo una petición en la oración de los fieles de la misa.

Por otra parte, desde el 1 de marzo y hasta la elección de el nuevo Papa se podrá celebrar, en los días feriales que se crea conveniente, la misa votiva núm. 4: Para elegir un Papa o un Obispo.

Además se puede añadir una petición particular por esta circunstancia en la oración de los fieles de la misa.


Saludos

Pbro. Dr. Ricardo Valenzuela Pérez
Catedral Metropolitana de México

Salida del Papa Benedicto XVI del Vaticano hacia Castel Gandolfo


Sigue en Vivo los últimos momentos del Papa Benedicto XVI en el Vaticano antes de salir hacia Castel Gandolfo.

Video del Centro Televisivo Vaticano

Encuentro de el Papa Benedicto XVI con el Colegio Cardenalicio


Sigue en Vivo el encuentro de el Papa Benedicto XVI con el Colegio Cardenalicio desde la Sala Clementina en el Vaticano.

Video del Centro Televisivo Vaticano

miércoles, 27 de febrero de 2013

Palabras que el Papa Benedicto XVI dirigió en lengua española durante su última audiencia general

"Queridos hermanos y hermanas:

Muchas gracias por haber venido a esta última audiencia general de mi pontificado. Asimismo, doy gracias a Dios por sus dones, y también a tantas personas que, con generosidad y amor a la Iglesia, me han ayudado en estos años con espíritu de fe y humildad". 

"Agradezco a todos el respeto y la comprensión con la que han acogido esta decisión importante, que he tomado con plena libertad. Desde que asumí el ministerio petrino en el nombre del Señor he servido a su Iglesia con la certeza de que es Él quien me ha guiado. Sé también que la barca de la Iglesia es suya, y que Él la conduce por medio de hombres". 

"Mi corazón está colmado de gratitud porque nunca ha faltado a la Iglesia su luz. En este Año de la fe invito a todos a renovar la firme confianza en Dios, con la seguridad de que Él nos sostiene y nos ama, y así todos sientan la alegría de ser cristianos".

"Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y de los países latinoamericanos, que hoy han querido acompañarme".

"Os suplico que os acordéis de mí en vuestra oración y que sigáis pidiendo por los Señores Cardenales, llamados a la delicada tarea de elegir a un nuevo Sucesor en la Cátedra del apóstol Pedro. Imploremos todos la amorosa protección de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia". 

"Muchas gracias. Que Dios os bendiga".

Audiencia General con el Papa Benedicto XVI

Sigue en Vivo la Audiencia General con el Papa Benedicto XVI desde la Plaza de San Pedro en Roma.

Video del Centro Televisivo Vaticano


lunes, 11 de febrero de 2013

Texto íntegro del mensaje del Papa Benedicto XVI anunciando su renuncia a partir del 28 de febrero

«Queridísimos hermanos,

Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia.

Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando.

Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado.

Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.

Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos.

Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice. Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria.

Vaticano, 10 de febrero 2013.»

viernes, 27 de julio de 2012

SAN PÍO X Y LAS OLIMPIADAS. Información de VIS

San Pío X, Papa
Ciudad del Vaticano, 27 julio 2012 (VIS).- Corría el año 1908 cuando Roma, tras una grave crisis económica renunció a las Olimpiadas que fueron finalmente celebradas en Londres. Ese mismo año, el inventor de los Juegos, el francés Pierre De Coubertin, pidió ayuda a la Santa Sede para promover las Olimpiadas y fue el mismísimo Papa San Pío X quien le ofreció su apoyo.

Han pasado más de cien años y por tercera vez, Londres será la anfitriona de las Olimpiadas. La XXX edición de los Juegos Olímpicos comenzará esta tarde en la capital británica.

Estos interesantes momentos de la historia al inicio del Novecientos se recogen en el libro “Pío X y el deporte” de Antonella Stelitano. Una época en la que menos del 1% de la población hacía deporte y quién lo practicaba lo hacía como adiestramiento militar o como pasatiempo de la clase noble, tal y como explica la autora en una entrevista realizada por la Radio Vaticano.

sábado, 18 de febrero de 2012

TITULOS Y DIACONIAS DE LOS NUEVOS CARDENALES


Ciudad del Vaticano, 18 febrero 2012 (VIS).-Estos son los nuevos cardenales creados por el Santo Padre durante el Consistorio ordinario público de esta mañana y sus respectivos títulos y diaconías:

Card, FERNANDO FILONI, @iaconía de Nuestra Señora de Coromoto en San Juan de Dios.

Card. MANUEL MONTEIRO DE CASTRO, Diaconía de Santo Domingo de Guzmán.

Card. SANTOS ABRIL Y CASTELLÓ, Diaconía de San Ponciano.

Card. ANTONIO MARIA VEGLIÒ, Diaconía de San Cesareo in Palatio.

Card. GIUSEPPE BERTELLO, Diaconía de los Santos Vito, Modesto y Crescencia.

Card. FRANCESCO COCCOPALMERIO, Diaconía de San José de los Carpinteros.

Card. JOÃO BRAZ DE AVIZ, Diaconía de Santa Elena fuera de la Puerta Prenestina.

Card. EDWIN FREDERICK O’BRIEN, Diaconía de San Sebastián en el Palatino.

Card. DOMENICO CALCAGNO, Diaconía de la Anunciación de la Bienaventurada Virgen María en Via Ardeatina.

Card. GIUSEPPE VERSALDI, Diaconía deh Sagrado Corazón de Jesùs en Castro Pretorio.

Card. GEORGE ALENCHERRY, Título de San Bernardo en las Termas.

Card. THOMAS CHRISTOPHER COLLINS, Título de San Patricio.

Card. DOMINIK DUKA, O.P., Título de los Santos Marcelino y Pedro.

Card. WILLEM JACOBUS EIJK, Título de San Calixto.

Card. GIUSEPPE BETORI, Título de San Marcelo.

Card. TIMOTHY MICHAEL DOLAN, Título de Nuestra Señora de Guadalupe en Monte Mario.

Card. RAINER MARIA WOELKI, Título de San Juan Maria Vianney.

Card JOHN TONG HON, Título de la Regina Apostolorum.

Card. LUCIAN MURESAN, Título de San Atanasio.

Card. JULIEN RIES, Diaconía de San Antonio de Padua en la Circunvalación Appia.

Card. PROSPER GRECH, O.S.A., Diaconía de Santa María Goretti.

Card. KARL JOSEF BECKER, S.I., Diaconía de San Julián Mártir.

EL PAPA: A LOS NUEVOS CARDENALES SE LES CONFIA EL SERVICIO DEL AMOR POR DIOS, LA IGLESIA Y LOS HERMANOS


Ciudad del Vaticano, 18 febrero 2012 (VIS).-Esta mañana, a las 10.30, se ha celebrado en la Basílica Vaticana el Consistorio ordinario público en el que el Santo Padre ha creado 22 nuevos cardenales, a los que ha impuesto la birreta, ha entregado el anillo y ha asignado el título o diaconía. El de hoy es el cuarto consistorio en el pontificado de Benedicto XVI.

Después de la oración inicial y la proclamación del Evangelio, el Santo Padre pronunció una alocución de la que ofrecemos a continuación amplios extractos:
“Tu es Petrus, et super hanc petram aedificabo Ecclesiam meam”. (…) Estas palabras del canto de entrada nos introducen en el solemne y sugestivo rito del Consistorio (…). Son las palabras eficaces con las que Jesús constituyó a Pedro como fundamento firme de la Iglesia. La fe es el elemento característico de ese fundamento: en efecto, Simón pasa a convertirse en Pedro —roca— al profesar su fe en Jesús, Mesías e Hijo de Dios”. (…)
“Las palabras que Jesús dirige a Pedro ponen `e relieve claramente el carácter eclesial del acontecimiento de hoy. Los nuevos cardenales, en efecto, mediante la asignación del título de una iglesia de esta Ciudad o de una diócesis suburbicaria, son insertados con todo derecho en la Iglesia de Roma, guiada por el Sucesor de Pedro, para cooperar estrechamente con él en el gobierno de la Iglesia universal. (...) En esta delicada tarea, les servirá de ejemplo y ayuda el testimonio de fe que el Príncipe de los Apóstoles dio con su vida y su muerte y que, por amor de Cristo, se dio por entero hasta el sacrificio extremo”.

“La imposición de la birreta roja ha de ser entendida también con este mismo significado. A los nuevos cardenales se les confía el servicio del amor: amor por Dios, amor por su Iglesia, amor por los hermanos con una entrega absoluta e incondicionada, hasta derramar su sangre si fuera preciso, como reza la fórmula de la imposición de la birreta e indica el color rojo de las vestiduras. Además, se les pide que sirvan a la Iglesia con amor y vigor, con la transparencia y sabiduría de los maestros, con la energía y fortaleza de los pastores, con la fidelidad y el valor de los mártires. Se trata de ser servidores eminentes de la Iglesia que tiene en Pedro el fundamento visible de la unidad”.

“En el pasaje evangélico que antes se ha proclamado, Jesús se presenta como siervo, ofreciéndose como modelo a imitar y seguir. (...) El servicio a Dios y a los hermanos, el don de sí: esta es la lógica que la fe auténtica imprime y desarrolla en nuestra vida cotidiana y que no es en cambio el estilo mundano del poder y la gloria”. (...)

El episodio del Evangelio de hoy, en el que Santiago y Juan piden a Jesús sentarse uno a su derecha y otro a su izquierda en su gloria (Mc 10,37), “ofrece a Jesús la ocasión de dirigirse a todos los discípulos y 'llamarlos hacia sí', casi para estrecharlos consigo, para formar como un cuerpo único e indivisible con Él y señalar cuál es el camino para llegar a la gloria verdadera, la de Dios: 'Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos'” (Mc 10,42-44).

“Dominio y servicio, egoísmo y altruismo, posesión y don, interés y gratuidad: estas lógicas profundamente contrarias se enfrentan en todo tiempo y lugar. No hay ninguna duda sobre el camino escogido por Jesús: Él no se limita a señalarlo con palabras a los discípulos de entonces y de hoy, sino que lo vive en su misma carne. En efecto, explica: 'Porque el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por la multitud' (v. 45). Estas palabras iluminan con singular intensidad el Consistorio público de hoy.
Resuenan en lo más profundo del alma y representan una invitación y un llamamiento, un encargo y un impulso especialmente para vosotros, queridos y venerados hermanos que estáis a punto de ser incorporados al Colegio cardenalicio”.

“Según la tradición bíblica, el Hijo del hombre es el que recibe el poder y el dominio de parte de Dios (cf. Dn 7,13s). Jesús interpreta su misión en la tierra sobreponiendo a la figura del Hijo del hombre la del Siervo sufriente descrito por Isaías (…) Su servicio se cumple en la fidelidad total y en la responsabilidad plena por los hombres. Por eso, la aceptación libre de su muerte violenta es el precio de la liberación para muchos, es el inicio y el fundamento de la redención de cada hombre y de todo el género humano”.

“Queridos hermanos que vais a ser incluidos en el Colegio cardenalicio: que el don total de sí ofrecido por Cristo sobre la cruz sea para vosotros principio, estímulo y fuerza, gracias a una fe que actúa en la caridad. Que vuestra misión en la Iglesia y en el mundo sea siempre y sólo 'en Cristo', que responda a su lógica y no a la del mundo, que esté iluminada por la fe y animada por la caridad que llegan hasta nosotros por la Cruz gloriosa del Señor. En el anillo que en unos instantes os entregaré, están representados los santos Pedro y Pablo, con una estrella en el centro que evoca a la Virgen. Llevando este anillo, estáis llamados cada día a recordar el testimonio de Cristo hasta la muerte que los dos Apóstoles han dado con su martirio aquí en Roma, fecundando con su sangre la Iglesia. Al mismo tiempo, el reclamo a la Virgen María será siempre para vosotros una invitación a seguir a aquélla que fue firme en la fe y humilde sierva del Señor”.

“Queridos hermanos y hermanas, rezad para que en ellos (los nuevos cardenales) se refleje de modo vivo nuestro único Pastor y Maestro, el Señor Jesús, fuente de toda sabiduría, que indica a todos el camino. Y pedid también por mí, para que pueda ofrecer siempre al Pueblo de Dios el testimonio de la doctrina segura y regir con humilde firmeza el timón de la santa Iglesia”.

Terminada su alocución, el Papa ha pronunciado la fórmula de creación de los nuevos cardenales, sus nombres y el orden diaconal o presbiteral al que han sido asignados. Los nuevos cardenales han recitado el Credo y el juramento de fidelidad y obediencia al Papa y a sus sucesores. Seguidamente, han recibido la birreta cardenalicia y el anillo de manos del Papa, que les ha asignado también el título o la diacronía.

Finalizado el rito, el Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, cardenal Angelo Amato, ha introducido el consistorio ordinario público para la canonización de los beatos Jacques Berthieu, sacerdote profeso de la Compañía de Jesús, mártir; Pedro Calungsod, catequista laico, mártir; Giovanni Battista Piamarta, sacerdote y fundador de la congregación de la Sagrada Familia de Nazareth y de la congregación de las Hermanas Humildes Siervas del Señor; María del Monte Carmelo, fundadora de las hermanas de la Inmaculada Concepción Misioneras de la Enseñanza; Marianne Cope, religiosa de la Congregación de las Hermanas de la Tercera Orden de San Francisco de Syracusa (New York); Katherine Tekakwitha, laica, y Anna Schäffer, laica. El Santo Padre ha decretado que sean inscritos en el Libro de los Santos el domingo 21 de octubre de 2012. El consistorio concluyó con la bendición apostólica.

viernes, 14 de enero de 2011

BENEDICTO XVI BEATIFICARA A JUAN PABLO II EL PROXIMO 1 DE MAYO

CIUDAD DEL VATICANO, 14 ENE 2011 (VIS).-Benedicto XVI presidirá el próximo 1 de mayo, en el Vaticano, II Domingo de Pascua de la Divina Misericordia, el rito de beatificación de Juan Pablo II

En una nota informativa de la Congregación para las Causas de los Santos se afirma que "hoy, 14 de enero, durante la audiencia concedida al cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el Papa ha autorizado a este dicasterio a promulgar el Decreto sobre el milagro atribuido a la intercesión del Venerable Siervo de Dios Juan Pablo II (Karol Wojtyla). Este acto pone fin al proceso que precede al rito de beatificación.

"Como se sabe, la Causa, por dispensa pontificia, comenzó antes de que transcurrieran los cinco años desde la muerte del Siervo de Dios, exigidos por la normativa vigente. Esta medida fue solicitada por la imponente fama de santidad de la que gozó Juan Pablo II en su vida, en la muerte y después de la muerte. Por lo demás, se observaron en su totalidad las disposiciones canónicas comunes acerca de las causas de beatificación y canonización.

"De junio de 2005 a abril de 2007 tuvieron lugar la investigación diocesana principal romana y las rogatoriales en diferentes diócesis, sobre la vida, las virtudes y la fama de santidad y de milagros. La validez jurídica de los procesos canónicos fue reconocida por la Congregación para las Causas de los Santos con el Decreto del 4 de mayo de 2007. En junio de 2009, examinada la "Positio", nueve consultores teólogos de la Congregación dieron su parecer positivo sobre la heroicidad de las virtudes del Siervo de Dios. En noviembre, siguiendo el procedimiento habitual, la misma "Positio" fue sometida al juicio de los cardenales y obispos de la Congregación para las Causas de los Santos, que se expresaron con sentencia afirmativa.

"El 19 de diciembre de 2009, el Sumo Pontífice Benedicto XVI autorizó la promulgación del decreto sobre la heroicidad de las virtudes.

"En vista de la beatificación del Venerable Siervo de Dios, la postulación de la causa presentó al examen de la Congregación para las Causas de los Santos la curación de la "enfermedad de Parkinson" de la hermana Marie Simon Pierre Normand, religiosa del Institut des Petites Soeurs des Maternités Catholiques.

"Como es habitual, las numerosas actas de la investigación canónica, regularmente instruida, junto con los detallados exámenes médico-legales, se sometieron al examen científico de la Consulta Médica de la Congregación para las Causas de los Santos, el 21 de octubre de 2010. Sus expertos, tras haber estudiado con la habitual minuciosidad los testimonios procesales y toda la documentación, se expresaron a favor de que la curación era científicamente inexplicable. Los consultores teólogos, tras haber revisado las conclusiones médicas, el 14 de diciembre de 2010 procedieron a la valoración teológica del caso y reconocieron por unanimidad la unicidad, la antecedencia y la invocación coral dirigida al Siervo de Dios Juan Pablo II, cuya intercesión había sido eficaz para la curación milagrosa.

Por último, el 11 de enero de 2011, se celebró la Sesión Ordinaria de cardenales y obispos de la Congregación para las Causas de los Santos, que emitió un fallo unánime y afirmativo, considerando milagrosa la curación de la hermana Marie Simon Pierre, en cuanto realizada por Dios de modo científicamente inexplicable, después de interceder al Papa Juan Pablo II, invocado con confianza tanto por la misma persona curada como por muchos otros fieles".
CCS/ VIS 20110114 (590)

DECRETOS DE LA CONGREGACION PARA LAS CAUSAS DE LOS SANTOS

CIUDAD DEL VATICANO, 14 ENE 2011 (VIS).-Esta mañana, el Santo Padre recibió al cardenal Angelo Amato, S.D.B., prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos y durante la audiencia autorizó al dicasterio a promulgar los decretos concernientes a:

MILAGROS

-Venerable Siervo de Dios Juan Pablo II (Karol Wojtyla), polaco, (1920-2005), Sumo Pontífice.

-Venerable Sierva de Dios Antonia Maria Verna, italiana, (1773-1838), Fundadora del Instituto de las Hermanas de la Caridad de la Inmaculada Concepción de Ivrea.

-Venerable Siervo de Dios Giuseppe Toniolo, italiano, (1845-1918), laico y padre de familia.

MARTIRIO

-Siervas de Dios Marija Jula (en el siglo Kata Ivanisevic), Marija Bernadeta (en el siglo Terezija Banja,) Marija Krizina (en el siglo Jožefa Bojanc), Marija Antonija (en el siglo Jožefa Fabjan) y Maria Berchmana (en el siglo Karoline Anna Leidenix), religiosas profesas del Instituto de las Hijas de la Divina Caridad, asesinadas por odio a la fe en Bosnia-Herzegovina entre el 15 y el 23 de diciembre de 1941.

VIRTUDES HEROICAS

-Siervo de Dios Antonio Franco, italiano, (1585-1626), Prelado ordinario de Santa Lucia del Mela.

-Siervo de Dios Franziskus Maria vom Kreuze (en el siglo Johann Baptist Jordan) alemán, (1848-1918), sacerdote y Fundador de la Sociedad del Divino Salvador y de la Congregación de las Hermanas del Divino Salvador.

-Siervo de Dios Nelson Baker, estadounidense (1842-1936), sacerdote diocesano.

-Siervo de Dios Faustino Pérez-Manglano Magro, español, (1946-1963), alumno y postulante de los Padres Marianistas.

-Sierva de Dios Francisca de Paula de Jesus, (llamada Nhá Chica), brasileña, (1810-1895), laica.
CCS/ VIS 20110114 (270)

jueves, 24 de julio de 2008

Las Quince Oraciones Reveladas Por Nuestro Señor A Santa Brígida de Suecia



Las Quince Oraciones Reveladas Por Nuestro Señor A Santa Brígida de Suecia En La Iglesia De San Pablo, en Roma.




Editadas bajo sanción del decreto del 15 de noviembre de 1966, publicado en la Acta Apostolicae Sedis, tomo 58, número 16, del 29 diciembre de 1966.

ORACIONES aprobadas por El Papa Pio IX




Magníficas promesas transmitidas a Santa Brígida de Suecia Tocante a las Revelaciones de Santa Bridgida, el Papa Benedicto XV se espresó de la siguiente manera: "La aprobación de estas revelaciones implica nada más que esto: Después de una examen lento y detenido, se permite publicar estas revelaciones para el bien espiritual de todos los fieles. Y, aunque no se les atribuye el mismo grado de fe, igual a que se les rinde a las verdades de la religión bajo pena; sin embargo, se les permite creer con fe humana. Es decir, conforme a las reglas de prudencia, por las cuales son probables. Por tanto, estando ya adecuadamente afirmadas y apoyadas por suficientes motivos, pueden ser piadosamente creídas." "



(Les Petits Bollandistes, Tome XII)
El día 14 de junio de 1303 nació Santa Brígida. En ese momento, el Cura de Rasbo, llamado Benito, oraba por un feliz parto de la señora Ingeborde. Súbitamente, se encontró el cura envuelto en una nube luminosa y del la cual se la apareció la Santísima Virgen, diciédole: "Una niña ha nacido en Birger y se oirá su voz por todo el mundo." Sagli, die XXlV Aprilis, 1903. Imprimatur "Sagii, dado XXIV Aprilis 1903 Imprimatur
F. J. GIRARD, V. G.
Estas oraciones y estas promesas fueron copiadas de un libro impreso en Tolosa (Francia) en el año 1740. Fueron publicadas por el Padre Adrien Parvilliers, de la Compañía de Jesús. El Padre Adrien era jesuita, misionario apostólico, en la Tierra Santa. Este sacerdote obtuvo la aprobación, el permiso y la recomendación que se requerían para difundir estas oraciones.



Los padres de familia, maestros y maestras que enseñan estas oraciones a los pequeños, por por lo menos durante un año, serán premiados de Dios. Esta promesa se aplica igualmente a los que se las facilitan a otros. Se les asegura el privilegio de ser preservados durante la vida, de todo accidente grave, que pudiera ocasionar la pérdida de alguno de sus cinco sentidos.



El papa Pio IX declaró conocimiento de estas oraciones con el acto de presentar el Prólogo. De esta manera, el Sumo Pontífice admitió la autenticidad de estas plegaria para el bien de las almas; y firmó la aprobación el día 31 de mayo de 1862.



Esta declaración del Santo Padre Pío IX fue confirmada con actos tangibles y concretos. Las promesas ya se han realizado a favor de todas las personas que han rezado estas oraciones. Además, se han producido numerosos hechos sobrenaturales. Por este medio, Dios se ha dignado dar a conocer la rigurosa veracidad de estas oraciones y promesas. Una colección de pequeños libros, incluyendo estas oraciones, fue aprobada por el Gran Congreso de Malines, el dia 22 de agosto de 1863.



Pregunta -- Para obtener los PRIVILEGIOS, ¿es necesario rezar las oraciones cada dia, y sin interrupción?



Respuesta -- No se debe faltar. Si faltase por alguna vez, se perderán los PRIVILEGIOS. Se deberia de empezar de nuevo otra vez rezando las oraciones diariamente por el año entero. Suponiendo que durante el año completo se rezan 5480 oraciones. Se debe rezar con devoción, concentrando en las palabras que se pronuncian.



Los que visitan a la Iglesia de San Pablo en Roma todavía pueden comtemplar el Crucifijo Milagroso, colocado arriba del Sagrario, se encuentra en la Capilla del Santísimo Sacramento. Este Crucifijo Milagroso fue esculpido por Pierre Cavallini. Es el mismo crucifijo ante cual estuvo arrodillada Santa Brígida cuando recibió estas 15 Oraciones del mismo Nuestro Señor. Además, en esa misma Iglesia de San Pablo hay una inscripción conmemorando este evento, en latín: "Pendentis, Pendente Dei verba accepit aure accipit et verbum corde Bigitta Deum. Anno Jubilei MCCCL."



Por mucho tiempo, Santa Brígida deseado saber cuántos latigazos había recibido Nuestro Señor en Su Pasión. Cierto día se le apareció Jesucristo, diciédole: "Recibi en Mi Cuerpo cinco mil, cuatro cientos ochenta latigazos; son 5,480 azotes. Si queréis honrarlos en verdad, con alguna veneración, decid 15 veces el Padre Nuestro; también 15 veces el Ave Maria, con las siguientes oraciones, durante un año completo. Al terminar el año, habréis venerado cada una de Mis Llagas." (Nuestro Señor mismo le dictó las oraciones a la santa.) "



Entonces, Nuestro Señor hizo las siguientes PROMESAS, a las personas que se dedicaran a rezar estas oraciones, por todo un año. He aquí las PROMESAS:


Las Promesas

1.- Libraré del Purgatorio a 15 almas de su parentela o linaje.
2.- 15 almas de su parentela o linaje serán preservadas y confirmadas en la gracia.
3.- 15 pecadores de su linaje serán convertidos.
4.- El que rezare estas oraciones alcanzará el primer grado de la perfección.
5.- 15 días antes de de su muerte, le daré el alimento de Mi Sagrado Cuerpo para que se escape del hambre eterna; y le daré de beber de Mi Preciosísima Sangre para que no padezca de sed eternamente.
6.- 15 días antes de su muerte, sentirá contrición profunda por todos sus pecados, y tendrá conocimiento perfecto de todas sus culpas.
7.- Yo pondré el signo de Mi victoriosa Cruz delante de él, para que sea su amparo y defensa contra las acehanzas de sus enemigos.
8.- Antes de su muerte, vendré a él con Mi carísima y bienamada Madre.
9.- Benignamente recibiré su alma, y le conduciré a las delicias eternas.
10.- Y habiendo conducido a esta alma hasta las mansiones eternas, allí le daré a beber de Manantial de Mi Divinidad; cosa que no haré con los que no hayan recitado Mis oraciones.
11.- Haz saber que el que haya vivido en estado de pecado mortal aún por 30 años, si rezare devotamente estas oraciones, o si hubiere propuesto rezarlas, el Señor le perdonará todos sus pecados.
12.- Yo le defenderé contra graves tentaciones.
13.- Preservaré y guardaré sus 5 sentidos.
14.- Le preservaré de una muerte repentina.
15.- Su alma será librada de la muerte eterna.
16.- Esta alma obtendrá todo cuanto le pidiere a Dios y a la Santísima Virgen.
17.- Si haya vivido haciendo su propia voluntad durante todo su vida y si debiera morir a día siguiente, Yo le prolongaré su existencia para que se confiese bien.
18.- Cada vez que un alma rezare estas Oraciones, ganará 100 días más de indulgencia.
19.- Se le asegura que será colocado junto al Supremo Coro de los Santos Angeles.
20.- Al que enseñare estas Oraciones a otra persona, se le asegura gozo continuo y el mérito perdurable por toda la eternidad.
21.- Dondequiera que se rezaren estas Oraciones, o si se rezan en algún tiempo futuro, allí estará Dios presente con Su gracia.

Primera Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.

O Jesucristo! ¡Sois la eterna dulzura de todos los que Os aman; la alegría que sobrepasa toda gozo y deseo; la salvación y esperanza de todos los pecadores! Habéis manifestado no tener mayor deseo que el de permanecer en medio de los hombres, en la tierra. Los amáis hasta el punto de asumir la naturaleza humana, en la plenitud de los tiempos, por amor a ellos. Acordaos de todos los sufrimientos que habéis soportado desde el instante de Vuestra Sagrada Pasión; así como fue decretado y ordanado desde toda la eternidad, según el plan divino.
Acordaos, O Señr, que durante la última cena con Vuestros discípulos les habéis lavado los pies; y después, les distéis Vuestro Sacratísimo Cuerpo, y Vuestra Sangre Preciosísima. Luego, confortándolos con dulzura, les anunciasteis Vuestra próxima Pasión.
Acordaos de la tristeza y amargura que habéis experimentado en Vuestra alma, como Vos mismo lo arirmasteis, diciendo: "Mi alma está triste hasta la muerte." "
Acordaos de todos los temores, las angustias y los dolores que habéis soportado, en Vuestro Sagrado Cuerpo, antes del suplicio de la crucifixión. Después de haber orado tres veces, todo bañado de sudor sangriento, fuisteis traicionado por Vuestro discípulo, Judas; apresado por los habitantes de una nación que habíais escogido y enaltecido. Fuisteis acusado por falsos testigos e injustamente juzgado por tres jueces; todo lo cual sucedió en la flor de Vuestra madurez, y en la solemne estación pascual.
Acordaos que fuisteis despojado de Vuestra propia vestidura, y revestido con manto de irrisión. Os cubrieron los Ojos y la Cara infligiendo bofetadas. Después, coronándoos de espinas, pusieron en Vuestras manos una caña. Finalmente, fuisteis atado a la columna, desgarrado con azotes, y agobiado de oprobios y utrajes.
En memoria de todas estas penas y dolores que habéis soportado antes de Vuestra Pasión en la Cruz, concededme antes de morir, una contrición verdadera, una confesión sincera y completa, adecuada satisfacción; y la remisión de todos mis pecados. Amen.


Segundo Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.

¡O Jesús! la verdadera libertad de los ángeles, y paraíso de delicias! Acordaos del horror y la tristeza que fuisteis oprimido, cuando Vuestros enemigos como leones furiosos, Os rodearon con miles de injurias: salivazos, bofetadas, laceraciones, arañazos y otros suplicios inauditos. Os atormentaron a su antojo. En consideración de estos tormentos y a las palabras injuriosas, Os suplico, ¡O mi Salvador, y Redentor! que me librés de todos mis enemigos visibles e invisibles y que, bajo Vuestra protección, hagáis que yo alcance la perfección de la salvación eterna. Amén.


Tercera Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.

¡O Jesús! Creador del Cielo y de la Tierra, al que nada puede contener ni limitar! Vos abarcáis todo; todo es sostenido bajo Vuestra amorosa potestad. Acordaos del dolor muy amargo que sufristeis cuando los judíos, con gruesos clavos cuadrados, golpe a golpe, clavaron Vuestras Sagradas Manos y Pies a la Cruz. Y no viéndoos en un estado suficientemente lamentable para satisfacer su furor, agrandaron Vuestras Llagas, thy, agregando dolor sobre dolor. Con indescriptible crueldad, extendieron Vuestro Cuerpo en la Cruz. Y con jalones y estirones violentos, en toda dirección, dislocaron Vuestros Huesos.
O Jesús, en memoria de este santo dolor que habéis soportado con tanto amor en la Cruz, Os suplico concederme la gracia de temeros y amaros. Amen.


Cuarta Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.

¡O Jesús, Médico Clestial, elevado en la Cruz para curar nuestras llagas con las Vuestras! Acordaos que las contusiones y los desfallecimientos que habéis sufrido en todos Vuestros Miembros; y que fueron distendidos a tal grado, que no ha habido dolor semejante al Vuestro. Desde la cima de la cabeza hasta la planta de los pies, ninguna parte de Vuestro Cuerpo estaba exenta de tormentos. Sin embargo, olvidando todos Vuestros sufrimientos, no dejasteis de pedir por Vuestros enemigos, a Vuestro Padre Celestial, diciédole: "Padre, perdónalos no saben lo que hacen."
Por esta inmensa misericordia, y en memoria de estos sufrimientos, Os hago esta súplica: conceded que el recuerdo de Vuestra muy amarga Pasión, nos alcance una perfecta contrición, y la remisión de todos nuestros pecados. Amén.


Quinta Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.

¡O Jesús, Espejo de Resplendor Eterno! Acordáos de la tristeza aguda que habéis sentido al comtemplar con anticipación, las almas que habían de condenarse. A la luz de Vuestra Divinidad, habéis vislumbrado la predistinación de aquellos que se salvarían, mediante los méritos de Vuestra Sagrada Pasión. Simultáneamente habéis contemplado tristemente la inmensa multitud de réprobos que serían condenados por sus pecados; y Os habéis quejado amargamente de esos desesperados, perdidos y desgraciados pecadores.
Por este abismo de la compasión y piedad, y principalmente por la bondad que demostrasteis hacia el buen ladrón, diciéndole: "Hoy estarás conmigo en el Paraíso.", hago esta súplica, Dulce Jesús. Os pido que a la hora de mi muerte tengáis misericordía de mí. Amén.


Sexta Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.

¡O Jesús, Rey infinitamente amado y deseado! Acordaos del dolor que habéis sufrido, cuando, desnudo y como un criminal común y corriente, fuisteis clavado y elevado en la Cruz. También, fuisteis abandonado de todos Vuestros parientes y amigos con la excepción de Vuestra muy amada Madre. En Vuestra agonía, Ella permaneció fiel junto a Vos; luego, la encomendasteis a Vuestro fiel discípulo, Juan, diciendo a María: "¡Mujer, he aquí a tu hijo!" Y a Juan: "¡He aquí a tu Madre!"
Os suplico, O mi Salvador, por la espada de dolor que entonces traspasó el alma de Vuestra Santísima Madre, que tengáis compasión de mi. Y en todas mis aflicciones y tribulaciones, tanto corporales como espirituales, ten piedad de mí. Asistidme en todas mis pruebas, y especialmente en la hora de mi muerte. Amén.


Septíma Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.

¡O Jesús, inagotable Fuente de compasión, ten compasión de mi! En un profundo gesto de amore, habéis exclamado en la Cruz: "¡Tengo sed!" Era sed por la salvación del género humano. ¡O mi Salvador! Os ruego que inflaméis nuestros corazones con el deseo de dirigirnos hacia la perfección, en todas nuestras obras. Extinguid en nosotros la concupiscencia carnal y el ardor de los apetitos mundanos. Amén.


Octava Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.

¡O Jesús, Dulzura de los corazones y Deleite de espíritu! Por el vinagre y la hiel amarga que habéis probado en la Cruz, por amor a nosotros, oíd nuestros ruegos. Concedednos la gracia de recibir dignamente Vuestro Sacratísimo Cuerpo y Sangre Preciosísima durante nuestra vida, y también a la hora de la muerte para servir de remedio y consuelo a nuestras almas. Amén.
Novena Oración
Padre Nuestro - Ave Maria. ¡O Jesús, Virtud Real y Gozo de alma! Acordaos de dolor que habéis sentido, sumergido en un océano de amargura, al acercarse la muerte. Insultado y ultrajado por los judíos, clamasteis en alta voz que habíais sido abandonado por Vuestro Padre Celestial, diciédole: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?"
Por esta angustia, Os suplico, O mi Salvador, que no me abandonéis en los terrores y dolores de mi muerte. Amén.

Décima Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.

¡O Jesús, Principio y Fin de todas las cosas, Sois la Vida y la Virtud plena! Acordaos que por causa nuestra fuisteis sumergido en un abismo de penas, sufriendo dolor desde la planta de los Pies hasta la cima de la Cabeza. En consideración a la enormidad de Vuestras Llagas, enseñadme a guardar, por puro amor a Vos, todos Vuestros Mandamientos; cuyo camino de Vuestra Ley Divina es amplio a agradable para aquellos qu Os aman. Amén.

Undécima Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.

¡O Jesús! ¡Abismo muy profundo de Misericordia! En memoria de la Llagas que penetraron hasta la médula de Vuestros Huesos y Entrañas, para atraerme hacia Vos, presento esta súplica. Yo, miserable pecador, profundamente sumergido en mis ofensas, pido que me apartéis del pecado. Ocultadme de Vuestro Rostro tan justamente irritado contra mi. Escondedme en los huecos de Vuestras Llagas hasta que Vuestra cólera y justísima indignación hayan cesado. Amén.

Duodécima Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.

¡O Jesús, Espejo de la Verdad, Sello de la Unidad, y Vínculo de la Caridad! Acordaos de la multitud de Llagas con que fuisteis herido, desde la Cabeza hasta los Pies. Esas Llagas fueron laceradas y enrojecidas, O dulce Jesús, por la efusión de Vuestra adorable Sangre. ¡Oh, qué dolor tan grande y repleto habéis sufrido por amor a nosotros, en Vuestra Carne virginal! ¡Dulcísimo Jesús! ¿Qué hubo de hacer por nosotros que no habéis hecho? Nada falta. ¡Todo lo habéis cumplido! ¡O amable y adorable Jesús! Por el fiel recuerdo de Vuestra Pasión, que el Fruto meritorio de Vuestros sufrimientos sea renovado en mi alma. Y que en mi corazón, Vuestro Amor aumente cada día hasta que llegue a contemplaros en la eternidad. ¡O Amabilísimo Jesús! Vos sois el Tesoro de toda alegría y dicha verdadera, que Os pido concederme en el Cielo. Amén.

Décima-Tercia Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.

¡O Jesús, fuerte León, Rey inmortal e incencible! Acordaos de inmenso dolor que habéis sufrido cuando, agotadas todas Vuestras fuerzas, tanto morales como físicas, inclinasteis la Cabeza y dijisteis: "Todo está consumado."
Por esta angustia y dolor, Os suplico, Señor Jesús, que tengáis piedad de mí en la hora de mi muerte cuando mi mente estará tremendamente perturbada y mi alma sumergida en angustia. Amén.

Décima-Cuarta Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.

¡O Jesús, único Hijo del Padre Celestial, esplendor y semejanza de Su Esencia! Acordaos de la sencilla y humilde recomendación que hicisteis de Vuestra Alma, a Vuestro Padre Eterno, diciéndole: "¡Padre, en Tus Manos encomiendo Mi Espíritu!" Desgarrado Vuestro Cuerpo, destrozado Vuestro Corazón, y abiertas la Entrañas de Vuestra misericordia para redimirnos, habéis expirado. Por Vuestra Preciosa Muerte, Os suplico, O Rey de los santos, confortadme. Socorredme para resistir al demonio, la carne y al mundo. A fin de que, estando muerto al mundo, viva yo solamente para Vos. Y a la hora de mi muerte, recibid mi alma peregrina y desterrada que regresa a Vos. Amén.

Décima-Quinta Oración
Padre Nuestro - Ave Maria.

¡O Jesús, verdadera y fecunda Vid! Acordaos de la abundante efusión de Sangre que tan generosamente habéis derramado de Vuestro Sagrado Cuerpo. Vuestra preciosa Sangre fue derramada como el jugo de la uva bajo el lagar.
De Vuestro Costado perforado por un soldado, con la lanza, ha brotado Sangre y agua, hasta no quedar en Vuestro Cuerpo gota alguna. Finalmente, como un haz de mirra, elevado a lo alto de la Cruz, la muy fina y delicada Carne Vuestra fue destrozado; la Substancia de Vuestro Cuerpo fue marchitada; y disecada la médula de Vuestros Huesos.
Por esta amarga Pasión, y por la efusión de Vuestra preciosa Sangre, Os suplico, O dulcísimo Jesús, que recibáis mi alma, cuando y esté sufriendo en la agonía de mi muerte. Amén.

Conclusión
¡O Dulce Jesús! Herid mi corazón a fin de que mis lágrimas de amor y penitencia me sirvan de pan, día y noche. Convertidme enteramente, O mi Señor, a Vos. Haced que mi corazón sea Vuestra Habitación perpetua. Y que mi conversación sea agradable. Que el fin de mi vida Os sea de tal suerte loable, que después de mi muerte pueda merecer Vuestro Paraíso; y alabaros para siempre en el Cielo con todos Vuestros santos. Amén.