Fenómenos del Espíritu

Fenómenos del Espíritu
Lunes a Domingo. 9:30 PM Hora del Centro de México

jueves, 17 de mayo de 2012

PROGRAMA DE LA VISITA DEL PAPA A MILAN POR EL ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS

Ciudad del Vaticano, 15 mayo 2012 (VIS).-

El Santo Padre visitará la archidiócesis de Milán con ocasión del VII Encuentro Mundial de las Familias que se celebrará en esa ciudad italiana. Benedicto XVI saldrá del aeropuerto romano de Ciampino el 1 de junio a las 16.00, y llegará una hora más tarde a Milán. A las 17.30, pronunciará un discurso ante la ciudadanía en la Plaza del Duomo; a las 19.30, asistirá a un concierto en su honor y en el de las delegaciones oficiales del Encuentro Mundial de las Familias que tendrá lugar en el Teatro de la Scala.

El sábado, 2 de junio, a las 10.00, el Papa participará en la Hora Media en el Duomo; leerá la meditación y venerará las reliquias del santo en el 'Scurolo de San Carlo'. A las 11.15, en el estadio Meazza, saludará a los niños que recibirán la Confirmación, pronunciará un discurso y rezará el Ángelus. A las 17.00, en la Sala del Trono del arzobispado, se encontrará con las autoridades civiles; y a las 20.30, se dirigirá a los participantes en la “Festa delle Testimonianze” que tendrá lugar en el Parque de Bresso.

El domingo 3 de junio, en el Parque de Bresso, a las 10.00, celebrará la Santa Misa y rezará el Ángelus. Después de almorzar, a las 13.15, con los cardenales, obispos y algunas familias en el arzobispado de Milán, saludará a los miembros de la Fundación Familia 2012 y a los organizadores de la visita. Benedicto XVI emprenderá el vuelo de regreso a Roma a las 17.30 y, desde el aeropuerto de Ciampino, se trasladará en helicóptero al helipuerto vaticano, donde está prevista su llegada a las 18.45.

martes, 15 de mayo de 2012

Comunicado de prensa CONACULTA. Fallecimiento del Escritor Carlos Fuentes

CONACULTA LAMENTA EL FALLECIMIENTO DEL ESCRITOR Y ENSAYISTA MEXICANO CARLOS FUENTES

Comunicado No. 1070

***Entre las múltiples condecoraciones que recibió se encuentra el Premio Cervantes (1987) y el Premio Príncipe de Asturias (1994)


***“La primera responsabilidad de un escritor es con la imaginación y la palabra": Carlos Fuentes


***La presidenta del Conaculta, Consuelo Sáizar, expresó “Carlos Fuentes ha muerto en su México. Su ausencia sacude a la patria de la ñ. Gracias por sus letras y su pensamiento. ¡Adiós Maestro!”




El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) lamenta el fallecimiento de Carlos Fuentes, acaecido este martes 15 de mayo de 2012.

Carlos Fuentes fue uno los escritores mexicanos más prolíficos y reconocidos en el mundo. Su carrera literaria le llevó a recibir múltiples honores entre los que se encuentran el Premio Cervantes, otorgado sólo a tres mexicanos más (Octavio Paz, Sergio Pitol y José Emilio Pacheco) y el Premio Príncipe de Asturias.

Apenas el día de ayer la Universidad de las Islas Baleares de España lo reconoció con un Doctorado Honoris Causa debido a su extensa obra literaria.

Carlos Fuentes nació el 11 de noviembre de 1928. El autor en algún momento se refirió sobre su labor literaria: "la primera responsabilidad de un escritor es con la imaginación y la palabra".

Novelista, ensayista, cuentista, dramaturgo, sociólogo y diplomático mexicano, Carlos Fuentes nació en Panamá debido a que su padre se desempeñó como diplomático, durante su infancia vivió en ciudades como Montevideo, Río de Janeiro, Washington, D.C, Santiago de Chile, Quito y Buenos Aires, ciudad a la que su padre llegó en 1934 como consejero de la embajada de México.

Carlos Fuentes pasaba los veranos en la Ciudad de México, estudiando en escuelas para no perder el idioma y para aprender la historia de su país. A los 16 años estudió en el Centro Universitario México. Posteriormente colaboró en la revista Hoy. Se graduó en Leyes en la Universidad Nacional Autónoma de México y en Economía en el Instituto Altos Estudios Internacionales de Ginebra.

En 1975 fue nombrado embajador de México en Francia y durante su gestión, abrió las puertas de la embajada a los refugiados políticos latinoamericanos y a la resistencia española. Fue delegado en la Conferencia sobre Ciencia y Desarrollo en Dubrovnik, Yugoslavia. En 1977 renunció al puesto de embajador en protesta por el nombramiento del ex presidente Díaz Ordaz como primer embajador de México en España, después de la muerte de Franco.

El cine era una de las pasiones de Carlos Fuentes. Escribió guiones para varias películas, como Las dos Elenas, cortometraje basado en su cuento homónimo y dirigido en 1964 por José Luis Ibáñez (director de otra cinta, Las dos cautivas, también tomada de una historia de Fuentes). Junto con Gabriel García Márquez trabajo en el textoEl gallo de oro (1964, Roberto Gavaldón), Un alma pura (1965); Tiempo de morir (1966, con García Márquez);Pedro Páramo (1967, en colaboración con Manuel Barbachano Ponce adaptando la novela de Juan Rulfo, y con Carlos Velo como director).

También fue filmada su novela La cabeza de la hidra en 1981 por el director mexicano Paul Leduc, con el título de Complot Petróleo: La cabeza de la hidra y guión de Fuentes. El argentino Luis Puenzo realizó en 1989Gringo viejo. Para televisión, Fuentes grabó la serie El espejo enterrado, que se comenzó a difundir en 1992 y sobre cuya base publica el libro homónimo.

Algunos de los libros del reconocido escritor mexicano son Cantar de ciegos (1964); Cambio de piel (1967);Cumpleaños (1969); Terra Nostra (1975); La cabeza de la hidra (1978); Gringo Viejo (1985); Cristóbal Nonato(1987); La Campaña (1990); La Frontera de Cristal. Una novela en nueve cuentos (1995); Instinto de Inez(2001); La Silla del Águila (2003); Todas las familias felices (2006); La voluntad y la fortuna (2008); Adán en Edén (2009).

El Fondo de Cultura Económica reunió su obra completa en los tomos: Obras reunidas I. Fundaciones mexicanas. La muerte de Artemio Cruz. Los años con Laura Díaz; Obras reunidas II. Capital mexicana. La región más transparente. Agua quemada y Obras reunidas III. Imaginaciones mexicanas. Con este mismo sello se encuentran también El espejo enterrado (1992); Geografía de la novela (1993) y Tres discursos para dos aldeas (1993).

La Dirección General de Publicaciones del Conaculta publicó en 1999, en coedición con Planeta y dentro de la serie Narrativa Mexicana Actual, un libro sobre los temas que preocupan a México, las reservas petroleras: La cabeza de la hidra. En el año 2002, con la misma editorial y también con Joaquín Mortíz, el Conaculta coeditó:Los hijos del conquistador, que se encuentra en la serie Ronda de Clásicos Mexicanos.

Para teatro escribió Todos los gatos son pardos, 1970; El tuerto es rey, 1970; Los reinos originarios, 1971;Orquídeas a la luz de la luna, 1982 y Ceremonias del alba, 1991. El libreto para la ópera: Santa Anna, sobre el político y militar mexicano Antonio López de Santa Anna, del compositor cubano José María Vitier.

Entre los numerosos premios que recibió se encuentran el Internacional Alfonso Reyes, 1979; Rómulo Gallegos, 1977; Premio Cervantes, en 1987; el Príncipe de Asturias en 1994. En 2009 le fue otorgada la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica. Fue nombrado miembro honorario de la Academia Mexicana de la Lengua en agosto de 2001. Además obtuvo el Premio Nacional de Ciencias y Artes, 2009. En 2011 obtuvo el Premio Fomentour de las Letras en reconocimiento a toda su obra; y en octubre del año pasado recibió el doctorado Honoris Causa por parte de la Universidad Michel de Montaigne Burdeos 3.

En 2008, el Conaculta organizó el Homenaje Nacional Carlos Fuentes 80, en el que se reunieron 150 personalidades relevantes de la cultura, la academia y la política de México y varias naciones del mundo.

La presidenta del Conaculta, Consuelo Sáizar, expresó a través de su cuenta Twitter sus condolencias y declaró: “Carlos Fuentes ha muerto en su México. Su ausencia sacude a la patria de la ñ. Gracias por sus letras y su pensamiento. ¡Adiós Maestro!”

México / Distrito Federal

Fallece el Maestro Carlos Fuentes


100 años de vida, 75 de ellos consagrada al Señor

La madre Ma. de Jesús Peña García, religiosa Josefina
en la capilla de la casa de las hermanas en Orizaba, Veracruz.
100 años de vida y 75 años de profesión religiosa
La Madre Ma. de Jesús Peña García, religiosa Josefina, cumplió en días pasados 100 años de vida y 75 años de profesión religiosa. Entrevistada en la casa de las hermanas josefinas en Orizaba, Veracruz recordó que la vocación se vive día con día y pidió a nuestros radioescuchas que hagan oración por ella.

A nombre de todos los que realizamos el Programa "Fenómenos del Espíritu" felicitamos a la Madre Ma. de Jesús y pedimos al Señor que le conceda muchos años más de vida y con su firme testimonio de amor a Cristo a través de la vida religiosa nos siga enriqueciendo.

lunes, 14 de mayo de 2012

Manny Pacquiao Uses Bible to Rebuke Obama's Support for Gay Marriage


By Christine Thomasos , Christian Post Reporter
May 13, 2012|10:22 am

(Photo: Reuters/Romeo Ranoco)
World Boxing Organization welterweight champion and congressman Manny Pacquiao of the Philippines gestures during a press conference in Manila in this March 26, 2012 file photo

Manny Pacquiao, Christian Filipino boxer and congressman, has reportedly disagreed with President Barack Obama's support of redefining marriage to include same-sex couples, and has insisted people should always put God's word first.

After Obama vocalized that he was in support of gay marriage earlier this week, Pacquiao was adamant that the president had got it wrong. In an interview with the National Conservative Examiner while training in Los Angeles, Calif., Pacquiao spoke about the need for society to put "God's words first."
The boxer quoted Leviticus 20:13 when referring to the president's decision to advocate for same-sex marriage.
"If a man lies with a man as one lies with a woman, both of them have done what is detestable," Pacquiao told the Examiner. "They must be put to death; their blood will be on their own heads."
However, Obama has attempted to explain his reasoning for supporting a redefinition of marriage, using the Golden Rule of loving your neighbor as justification for ignoring other verses condemning homosexuality in the Bible.
"Do unto others as you would have them do to you," the president said in an ABC News report. "At a certain point I've just concluded that for me personally it is important for me to go ahead and affirm that I think same-sex couples should be able to get married."
While the 33-year-old boxer said he respected Obama, he told the Examiner that the president should read the bible or "manual of life" to better society.
"God only expects man and woman to be together and to be legally married, only if they so are in love with each other," Pacquiao said. "It should not be of the same sex so as to adulterate the altar of matrimony, like in the days of Sodom and Gomorrah of Old."
Pacquiao, nicknamed "Pacman," is a Roman Catholic who has talked recently about ending his fighting career to focus on his religious beliefs. The boxer told ABS-CBN News that his fight against Timothy Bradley Jr. at the MGM Grand in Las Vegas on June 9 might be the last of his career.

sábado, 5 de mayo de 2012

6 de Mayo de 2012. 50 Aniversario de la Canonización de San Martín de Porres.

San Martin de Porres fue canonizado el 6 de mayo de 1962 por el Papa Juan XXIII en la Basilica de San Pedro en Roma.

Felicitamos a nuestros hermanos del Perú por este aniversario y pedimos a San Martín de Porres, Patrono de la Justicia Social, que traiga la paz a nuestros pueblos latinoamericanos.

sábado, 21 de abril de 2012

Homilía del Sr. Cardenal Angelo Amato, S.D.B. en la Beatificación de la Venerable Sierva de Dios María Inés Teresa del Santísimo Sacramento. Basilica de Guadalupe.


Eminencia, Señor Nuncio, Excelencias, Autoridades religiosas, civiles y militares,
queridas Hermanas Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento,
queridos fieles,

1. Es especialmente emocionante para mí celebrar la Eucaristía en este lugar bendito, donde, en el lejano 1531, la Santa Virgen de Guadalupe ha dejado sus huellas de paraíso, hablando a Juan Diego y haciendo florecer milagrosamente las rosas de invierno. La aparición de María en la sacra colina del Tepeyac fue para México y para la América Latina un signo prodigioso de protección maternal. Y desde aquel momento Nuestra Señora de Guadalupe no ha cesado de conceder a sus hijos gracias y favores para consolarles y animarles en el camino fatigoso de la vida.
La misión especial de María ha sido la de conducir a los bautizados a Cristo Rey, haciendo florecer mártires y santos, que han sido testigos heroicos del Evangelio de la vida, de la verdad, de la justicia y de la paz. La Madre María Inés Teresa del Santísimo Sacramento es uno de estos testigos heroicos, que ha puesto todas sus energías de la naturaleza y de la gracia al servicio del reino de Cristo, según el lema: «Es urgente que Cristo reine».
La gran imagen de la beatificación muestra con gran sensibilidad artística a Nuestra Señora de Guadalupe que, sonriendo, llena de rosas las manos de la Madre María Inés, significando las muchas gracias espirituales concedidas a ella para la santificación propia y para la valiente empresa de la fundación de dos congregaciones religiosas misioneras. De hecho, fue la dulce Morenita la que transformó una monja de clausura en apóstola y misionera del Evangelio. Fue el amor mariano guadalupano el que infundió en su corazón el ansia de llevar a toda la humanidad a Cristo Eucaristía y su Corazón misericordioso.

2. La beatificación de hoy es otro don que el Santo Padre Benedicto XVI, (dieciséis), hace a la Iglesia y a todo el pueblo mexicano. Hace un mes el Papa llegó a esta noble tierra y se sintió feliz de estar entre ustedes. Con esta visita deseaba estrechar la mano a todos los mexicanos, de dentro y de fuera de vuestra tierra, para apoyarles y agradecerles su fidelidad a la fe católica y su amor a Cristo Rey y a la Iglesia.
El Papa ama vuestra noble patria. A ella ha venido como peregrino para alentarles a ser firmes en la esperanza. Los mexicanos son un pueblo fuerte, un «pueblo que tiene valores y principios, que cree en la familia, en la libertad, en la justicia, en la democracia y en el amor a los demás».[1] Ustedes son un pueblo joven, acogedor, creativo, religioso, con una gran historia de civilización. Ustedes merecen superar todas las dificultades para vivir serenamente en la solidaridad y en la concordia. La visita del Santo Padre ha sido una inyección de ánimo para un futuro de paz, de concordia y de bienestar.
Parecen dirigidas a vuestra Iglesia y a vuestra nación las palabras con las cuales, en la liturgia de la palabra de hoy, el profeta Isaías glorifica a Jerusalén: «Levántate, llénate de luz, porque viene tu luz, la gloria del Señor» (Is 60, 1-2).
            La fe en Dios, la esperanza en su providencia eficaz, la caridad ardiente son los rayos de aquel sol deslumbrante que es el amor inmenso de Dios, que orienta las mentes y calienta los corazones para cumplir el bien y no el mal, para caminar por la vía de la concordia y no de la división.

            3. La beatificación de la madre María Inés Teresa del Santísimo Sacramento es también un reconocimiento de la Iglesia a una mujer, que ha encarnado ejemplarmente las mejores cualidades humanas y espirituales de su pueblo, dignificándolo con la heroicidad de sus virtudes y difundiendo el perfume de la santidad, hecha de fe profunda, de esperanza firme, de caridad inmensa.

            ¿Quién era la Madre María Inés Teresa del Santísimo Sacramento (1904 – 1981)? Manuela de Jesús Arias Espinosa, que después en la vida religiosa tomó el nombre de María Inés Teresa del Santísimo Sacramento, fue una joven valiente. Para poder realizar su sueño de vida consagrada, debió alejarse de México y emigrar a los Estados Unidos. En aquella época, de hecho, se tenía el temor continuo de la persecución contra la Iglesia. En el país las religiosas vivían en condiciones precarias y no aceptaban aspirantes a la vida consagrada. Así, en 1929, Manuelita fue a Los Ángeles, California, y entró en las Clarisas Sacramentarias del monasterio del Ave María, como monja de clausura.
            Se distinguió enseguida por su carácter abierto, sencillo y sereno. Era generosa en el trabajo, ferviente en la oración, humilde, sacrificada y siempre dispuesta a la ayuda. A propósito de su humildad, los testigos del proceso cuentan un episodio, que sucedió cuando las Clarisas habían regresado a México. Sor María Inés, como sacristana, había adornado el altar de un modo que no gustó a la abadesa, la cual le castigó severamente, obligándole a comer tres días en el suelo. La Beata aceptó la corrección con serenidad y después abrazó a la abadesa y le pidió perdón.[2] Esta actitud de humildad y de resignación le acompañó en toda su vida. En todo caso la abadesa reconoció la actitud edificante de su joven hermana, vislumbrando en ella madera de santa.
            Más tarde, el carácter abierto y dinámico, propio de la vida activa, impulsó a nuestra Beata a desear un apostolado, que pudiera desempeñarse también fuera del monasterio, en una auténtica misión evangelizadora, para difundir el mensaje de Cristo en tierras lejanas. Este sueño se realizó en 1945 en Cuernavaca, con seis religiosas provenientes del Ave María. Estas Misioneras clarisas del Smo. Sacramento unían la vida contemplativa con la activa, bajo la protección de la Santísima Virgen de Guadalupe. La nueva congregación floreció rápidamente con nuevas vocaciones y fundaciones, no sólo en varias ciudades de México, sino también en Japón, California, Texas, Costa Rica, Sierra Leona, Indonesia, además de en España, Irlanda, Corea, Nigeria, Italia. Con un celo grandísimo la Madre María Inés, como madre general, dirigía sus obras y sus hijas primero desde México y después desde Roma, donde murió en olor de santidad en 1981 (mil novecientos ochenta y uno).

4. El carisma vivido por Madre Inés y transmitido a sus discípulas es el ansia misionera, realizada con la catequesis, con el testimonio y sobre todo con una auténtica missio ad gentes. La Madre Inés fue una misionera infatigable. En su vida emprendió 44 (cuarentay cuatro) viajes, 19 (diecinueve) intercontinentales y 25 (veinticinco) internacionales, que comprendían 92 (noventaydos) visitas a varios países. Acompañaba personalmente a las hermanas que marchaban a tierras lejanas y desconocidas. Con una fuerza extraordinaria ella misma hacía fatigosos viajes en tren, barco y avión para poder socorrer a las propias hermanas misioneras.
De esta vocación nacieron, además de las Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento, los Misioneros de Cristo para la Iglesia Universal. A estas dos congregaciones se une el movimiento Van-Clar, formado por laicos que tienen como fin vivir el santo Evangelio mediante la práctica de las promesas bautismales en el propio ambiente familiar, profesional, social y eclesial según el lema: «Vivir por Cristo».
Nadie duda de la gran actualidad de este carisma misionero. Hoy, en América Latina y en toda la Iglesia, es urgente la evangelización, no solo como primer anuncio a los que no conocen el Evangelio, sino también como nueva propuesta de la palabra de Dios a los que la han olvidado y descuidado y que llevan una existencia lejana de la verdad de la palabra de Jesús y de los sacramentos salvíficos de la Iglesia.
En la liturgia de la palabra de hoy San Pablo afirma: «Si proclamas con tus labios que “Jesús es el Señor”, y crees en tu corazón que Dios lo ha resucitado de entre los muertos, te salvarás» (Rm 10, 10). Pero después el apóstol se pregunta: «¿Cómo creerán en uno del que no han oído hablar? ¿Cómo oirán hablar sin nadie que lo anuncie? ¿Y cómo lo anunciarán si no han sido enviados? Como está escrito: ¡Qué bellos son los pies de los que llevan el alegre anuncio del bien!» (Rm 10, 14-15).
La Iglesia necesita misioneros y el deseo de nuestra Beata fue precisamente la de dar a la Iglesia misioneros del Evangelio. Todo en perfecta sintonía con la conclusión de los Obispos latinoamericanos reunidos en la quinta Conferencia del CELAM en Aparecida, en Brasil (2007). Para los pastores de vuestro continente, los signos de los tiempos piden la promoción de una evangelización, que sea un retorno a Cristo, centro del Cristianismo. La Iglesia latinoamericana ha decidido ser iglesia misionera, animando a los fieles a vivir como auténticos «Discípulos y Misioneros de Cristo Jesús para que nuestros pueblos tengan vida en Él». Este nuevo impulso a la misión y a la evangelización, implica para todos, pastores y fieles, el compromiso de crecer en la fe para ser luz del mundo y sal de la tierra. A este respecto el Santo Padre Benedicto XVI (dieciséis) ha escrito: «He leído con especial interés las palabras que exhortan a dar prioridad a la Eucaristía y a la santificación del día del Señor [...], como también las que expresan el deseo de potenciar la formación de los fieles».[3]
Ante una agresiva cultura anticristiana y un vacío relativismo religioso, la Iglesia latinoamericana reafirma la novedad del Evangelio, que está bien enraizado en la historia de su pueblo. Más que en las estructuras, los obispos insisten en las personas, en el testimonio de «hombres y mujeres nuevos, que encarnen la tradición religiosa católica y la novedad del Evangelio, como discípulos y misioneros de su reino, protagonistas de vida nueva para América Latina».[4]
Los obispos exhortan a mirar el rostro de Cristo, para que, iluminados por la luz del Resucitado, los bautizados puedan contemplar el mundo y la historia de sus pueblos con ojos pascuales, reflejando el gozo de ser discípulos de Cristo Rey, camino, verdad y vida (Jn 16, 4). De hecho, es el Evangelio la buena noticia de la dignidad de cada persona humana, de la preciosidad de la vida, del bien incalculable de la familia, del respeto de la naturaleza, de la distribución justa de los bienes. Es hora, por tanto, de volver a la escuela de Cristo, para aprender de él la lección de una vida buena y feliz, también en esta tierra.
5. Y es un gran don de la divina Providencia la celebración de hoy, que presenta la glorificación de una Consagrada latinoamericana, que ha encarnado este proyecto misionero de los Obispos, mediante su vocación a la santidad y a la misión.
La nueva Beata nos invita a todos, y en primer lugar a sus Hijas espirituales, a volver a encender la llama de la misión, de la missio ad gentes, de la llamada a la conversión y al bautismo, que purifica el ser humano del pecado revistiéndolo de la gracia divina. Las Misioneras Clarisas del Smo. Sacramento deben ser las primeras en esta renovada obra de apostolado.
Pero esta expansión misionera debe brotar de un corazón imbuido del amor de Jesús, que nos dice: «Permaneced en mi amor. [...]  Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo les he amado [...]. Esto les mando: que se amen los unos a los otros» (Jn 15, 9-17). La misión es expresión de amor a Cristo y a la Iglesia.
La Madre María Inés fue una mujer enteramente concentrada en el amor misericordioso de Cristo eucarístico y en la obediencia a la Iglesia y a sus pastores. El magisterio de la Iglesia era la brújula que guiaba sus proyectos misioneros, bajo la protección de Nuestra Señora de Guadalupe, estrella de la evangelización.
El heroismo de su fe si manifestaba en una esperanza que era confianza plena en la presencia providente de Dios. Su mirada se dirigía al cielo y su corazón estaba anclado en el corazón sacratísimo de Jesús, de quien provenía su energía y entusiasmo apostólico.
Su vida extraordinariamente virtuosa estuvo adornada por una sonrisa perenne. En sus apuntes encontramos este propósito: «Una sonrisa cuando se quiera manifestar molestia; sonreir siempre, incluso cuando esta sonrisa nos duela más. No me cuesta mucho esto, pues desde el inicio de mi vida espiritual, he trabajado mucho para conseguir este equilibrio de carácter».[5]
La beatificación de hoy es la fiesta de la santidad, pero también la fiesta de la alegría, porque los santos son la sonrisa de Dios en nuestra tierra.


[1] Son palabras de saludo dirigidas al Papa, el 23 de marzo de 2012, por el presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa.
[2] Informatio, p. 42.
[3] Doc. Apar., n. 251-252.
[4] Ib. n. 11.
[5] Informatio, p. 180.

miércoles, 4 de abril de 2012

Los Vazquez Sounds rechazan cantar "Imagine" por su religión

"A ellos les encantó la idea, se sintieron muy honrados, pero cuando a la niña se le pidió que se aprendiera la letra, fue con sus papás y les dijo que si ya habían visto la letra, cuestionándoles: '¿Cómo que no existe Dios, que no existe el cielo, que vivas al día y no pase nada?'".

Ciudad de México.- Lo que primero sonaba como su pase a la internacionalización, ahora podría convertirse en sólo una experiencia inacabada para los Vázquez Sounds, luego de que Yoko Ono, la viuda de John Lennon, los invitara personalmente a cantar el tema 'Imagine', oferta que, al parecer, ya rechazaron los oriundos de Mexicali.

"Sí, sí es verdad. Sí recibieron una carta por medio de ella (Ono). Primero, fue un acercamiento para que cantaran la canción y después una carta donde les pidieron ser embajadores de su fundación (Non Violence Foundation)", aseguró una fuenta allegada al grupo musical.

De acuerdo con el informante, la familia Vázquez sí cree en la religión católica, la cual ha estado presente en la educación de sus hijos, Angie, Gustavo y Abelardo.

"Ellos se han creado bajo una fe católica. No son fanáticos ni son rigurosos, pero están en una escuela católica y su familia ha sido católica. (El rechazo a cantar el tema) salió de ella (Angie)", explicó la fuente.

"Incluso, elhos le pidieron a Yoko Ono y a la fundación grabar otra canción y ella dijo que no, que tenía que ser esa y a ellos ya no les gustó que se los impusieran y decidieron no grabarlo".

Al parecer, la incomodidad de los pequeños ante la composición del exBeatle fue producto de dos de las estrofas de 'Imagine', las cuales dicen: "Imagine there's no heaven, It's easy if you try (Imagina que no hay un cielo, es fácil si lo intentas)" y "Nothing to kill or die for, and no religión too" (Nadie por quien matar o morir, ni tampoco religiones)".

"Los argumentos de la disquera eran que cada quien interpreta la canción como quiere y él (Lennon) la interpretaba para que hubiera paz, pero los hermanos dijeron que quizás muchos niños la podían interpretar como si ellos los estuvieran invitando a que siguieran ese ideal, de que no hay religiones ni Dios", reiteró la fuente.

De acuerdo con voceros de Sony Music, disquera de los Vázquez Sounds, ellos desconocían por completo el acercamiento que Ono había tenido con los hermanos de Mexicali, intérpretes del famoso cover de 'Rolling In The Deep', de Adele.

'Imagine' pertenece al álbum homónimo de Lennon que se dio a conocer en 1971, es considerada una de las mejores canciones del siglo 20 y el himno oficial de Amnistía Internacional. Al menos 40 artistas han hecho versiones de la canción, entre ellos, Madonna, Queen, David Bowie, Lady Gaga y Guns N' Roses.

Hasta el momento, la única latina en formar parte de la Non Violence Foundation, de Yoko Ono, es la cantante Anahí. Otros voceros de la misma son Ringo Starr, Paul McCartney y Bono, entre otros.

Con información: Periódico REFORMA

miércoles, 28 de marzo de 2012

Discurso de despedida de S.S. Benedicto XVI en Cuba

Señor Presidente,
Señores Cardenales y queridos Hermanos en el Episcopado,
Excelentísimas Autoridades,
Señoras y Señores,
Amigos todos,Doy gracias a Dios, que me ha permitido visitar esta hermosa Isla, que tan profunda huella dejó en el corazón de mi amado Predecesor, el Beato Juan Pablo II, cuando estuvo en estas tierras como mensajero de la verdad y la esperanza. También yo he deseado ardientemente venir entre ustedes como peregrino de la caridad, para agradecer a la Virgen María la presencia de su venerada imagen en el Santuario del Cobre, desde donde acompaña el camino de la Iglesia en esta Nación e infunde ánimo a todos los cubanos para que, de la mano de Cristo, descubran el genuino sentido de los afanes y anhelos que anidan en el corazón humano y alcancen la fuerza necesaria para construir una sociedad solidaria, en la que nadie se sienta excluido. «Cristo, resucitado de entre los muertos, brilla en el mundo, y lo hace de la forma más clara, precisamente allí donde según el juicio humano todo parece sombrío y sin esperanza. Él ha vencido a la muerte – Él vive – y la fe en Él penetra como una pequeña luz todo lo que es oscuridad y amenaza» (Vigilia de oración con los jóvenes. Feria de Friburgo de Brisgovia, 24 septiembre 2011).
Agradezco al Señor Presidente y a las demás Autoridades del País el interés y la generosa colaboración dispensada para el buen desarrollo de este viaje. Vaya también mi viva gratitud a los miembros de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, que no han escatimado esfuerzos ni sacrificios para este mismo fin, y a cuantos han contribuido a él de diversas maneras, en particular con la plegaria.
Me llevo en lo más profundo de mi ser a todos y cada uno de los cubanos, que me han rodeado con su oración y afecto, brindándome una cordial hospitalidad y haciéndome partícipe de sus más hondas y justas aspiraciones.
Vine aquí como testigo de Jesucristo, convencido de que, donde él llega, el desaliento deja paso a la esperanza, la bondad despeja incertidumbres y una fuerza vigorosa abre el horizonte a inusitadas y beneficiosas perspectivas. En su nombre, y como Sucesor del apóstol Pedro, he querido recordar su mensaje de salvación, que fortalezca el entusiasmo y solicitud de los Obispos cubanos, así como de sus presbíteros, de los religiosos y de quienes se preparan con ilusión al ministerio sacerdotal y la vida consagrada. Que sirva también de nuevo impulso a cuantos cooperan con constancia y abnegación en la tarea de la evangelización, especialmente a los fieles laicos, para que, intensificando su entrega a Dios en medio de sus hogares y trabajos, no se cansen de ofrecer responsablemente su aportación al bien y al progreso integral de la patria.
El camino que Cristo propone a la humanidad, y a cada persona y pueblo en particular, en nada la coarta, antes bien es el factor primero y principal para su auténtico desarrollo. Que la luz del Señor, que ha brillado con fulgor en estos días, no se apague en quienes la han acogido y ayude a todos a estrechar la concordia y a hacer fructificar lo mejor del alma cubana, sus valores más nobles, sobre los que es posible cimentar una sociedad de amplios horizontes, renovada y reconciliada. Que nadie se vea impedido de sumarse a esta apasionante tarea por la limitación de sus libertades fundamentales, ni eximido de ella por desidia o carencia de recursos materiales. Situación que se ve agravada cuando medidas económicas restrictivas impuestas desde fuera del País pesan negativamente sobre la población.
Concluyo aquí mi peregrinación, pero continuaré rezando fervientemente para que ustedes sigan adelante y Cuba sea la casa de todos y para todos los cubanos, donde convivan la justicia y la libertad, en un clima de serena fraternidad. El respeto y cultivo de la libertad que late en el corazón de todo hombre es imprescindible para responder adecuadamente a las exigencias fundamentales de su dignidad, y construir así una sociedad en la que cada uno se sienta protagonista indispensable del futuro de su vida, su familia y su patria.
La hora presente reclama de forma apremiante que en la convivencia humana, nacional e internacional, se destierren posiciones inamovibles y los puntos de vista unilaterales que tienden a hacer más arduo el entendimiento e ineficaz el esfuerzo de colaboración. Las eventuales discrepancias y dificultades se han de solucionar buscando incansablemente lo que une a todos, con diálogo paciente y sincero, comprensión recíproca y una leal voluntad de escucha que acepte metas portadoras de nuevas esperanzas.
Cuba, reaviva en ti la fe de tus mayores, saca de ella la fuerza para edificar un porvenir mejor, confía en las promesas del Señor, abre tu corazón a su evangelio para renovar auténticamente la vida personal y social.
A la vez que les digo mi emocionado adiós, pido a Nuestra Señora de la Caridad del Cobre que proteja con su manto a todos los cubanos, los sostenga en medio de las pruebas y les obtenga del Omnipotente la gracia que más anhelan.
¡Hasta siempre, Cuba, tierra embellecida por la presencia materna de María! Que Dios bendiga tus destinos. Muchas gracias.

Homilía del Santo Padre en la Santa Misa de la Plaza de la Revolución de La Habana

Queridos hermanos y hermanas:
«Bendito eres, Señor Dios…, bendito tu nombre santo y glorioso» (Dn 3,52). Este himno de bendición del libro de Daniel resuena hoy en nuestra liturgia invitándonos reiteradamente a bendecir y alabar a Dios. Somos parte de la multitud de ese coro que celebra al Señor sin cesar. Nos unimos a este concierto de acción de gracias, y ofrecemos nuestra voz alegre y confiada, que busca cimentar en el amor y la verdad el camino de la fe.
«Bendito sea Dios» que nos reúne en esta emblemática plaza, para que ahondemos más profundamente en su vida. Siento una gran alegría de encontrarme hoy entre ustedes y presidir esta Santa Misa en el corazón de este Año jubilar dedicado a la Virgen de la Caridad del Cobre.
Saludo cordialmente al Cardenal Jaime Ortega y Alamino, Arzobispo de La Habana, y le agradezco las corteses palabras que me ha dirigido en nombre de todos. Extiendo mi saludo a los Señores Cardenales, a mis hermanos Obispos de Cuba y de otros países, que han querido participar en esta solemne celebración. Saludo también a los sacerdotes, seminaristas, religiosos y a todos los fieles aquí congregados, así como a las Autoridades que nos acompañan.
En la primera lectura proclamada, los tres jóvenes, perseguidos por el soberano babilonio, prefieren afrontar la muerte abrasados por el fuego antes que traicionar su conciencia y su fe.
Ellos encontraron la fuerza de «alabar, glorificar y bendecir a Dios» en la convicción de que el Señor del cosmos y la historia no los abandonaría a la muerte y a la nada. En efecto, Dios nunca abandona a sus hijos, nunca los olvida. Él está por encima de nosotros y es capaz de salvarnos con su poder. Al mismo tiempo, es cercano a su pueblo y, por su Hijo Jesucristo, ha deseado poner su morada entre nosotros.
«Si os mantenéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres» (Jn 8,31). En este texto del Evangelio que se ha proclamado, Jesús se revela como el Hijo de Dios Padre, el Salvador, el único que puede mostrar la verdad y dar la genuina libertad.
Su enseñanza provoca resistencia e inquietud entre sus interlocutores, y Él los acusa de buscar su muerte, aludiendo al supremo sacrificio en la cruz, ya cercano. Aun así, los conmina a creer, a mantener la Palabra, para conocer la verdad que redime y dignifica.
En efecto, la verdad es un anhelo del ser humano, y buscarla siempre supone un ejercicio de auténtica libertad. Muchos, sin embargo, prefieren los atajos e intentan eludir esta tarea. Algunos, como Poncio Pilato, ironizan con la posibilidad de poder conocer la verdad (cf. Jn 18, 38), proclamando la incapacidad del hombre para alcanzarla o negando que exista una verdad para todos.
Esta actitud, como en el caso del escepticismo y el relativismo, produce un cambio en el corazón, haciéndolos fríos, vacilantes, distantes de los demás y encerrados en sí mismos. Personas que se lavan las manos como el gobernador romano y dejan correr el agua de la historia sin comprometerse.
Por otra parte, hay otros que interpretan mal esta búsqueda de la verdad, llevándolos a la irracionalidad y al fanatismo, encerrándose en «su verdad» e intentando imponerla a los demás. Son como aquellos legalistas obcecados que, al ver a Jesús golpeado y sangrante, gritan enfurecidos: «¡Crucifícalo!» (cf. Jn 19, 6). Sin embargo, quien actúa irracionalmente no puede llegar a ser discípulo de Jesús. Fe y razón son necesarias y complementarias en la búsqueda de la verdad.
Dios creó al hombre con una innata vocación a la verdad y para esto lo dotó de razón. No es ciertamente la irracionalidad, sino el afán de verdad, lo que promueve la fe cristiana. Todo ser humano ha de indagar la verdad y optar por ella cuando la encuentra, aun a riesgo de afrontar sacrificios.
Además, la verdad sobre el hombre es un presupuesto ineludible para alcanzar la libertad, pues en ella descubrimos los fundamentos de una ética con la que todos pueden confrontarse, y que contiene formulaciones claras y precisas sobre la vida y la muerte, los deberes y los derechos, el matrimonio, la familia y la sociedad, en definitiva, sobre la dignidad inviolable del ser humano.
Este patrimonio ético es lo que puede acercar a todas las culturas, pueblos y religiones, las autoridades y los ciudadanos, y a los ciudadanos entre sí, a los creyentes en Cristo con quienes no creen en él.
El cristianismo, al resaltar los valores que sustentan la ética, no impone, sino que propone la invitación de Cristo a conocer la verdad que hace libres. El creyente está llamado a ofrecerla a sus contemporáneos, como lo hizo el Señor, incluso ante el sombrío presagio del rechazo y de la cruz. El encuentro personal con quien es la verdad en persona nos impulsa a compartir este tesoro con los demás, especialmente con el testimonio.
Queridos amigos, no vacilen en seguir a Jesucristo. En él hallamos la verdad sobre Dios y sobre el hombre. Él nos ayuda a derrotar nuestros egoísmos, a salir de nuestras ambiciones y a vencer lo que nos oprime. El que obra el mal, el que comete pecado, es esclavo del pecado y nunca alcanzará la libertad (cf. Jn 8,34). Sólo renunciando al odio y a nuestro corazón duro y ciego seremos libres, y una vida nueva brotará en nosotros.
Convencido de que Cristo es la verdadera medida del hombre, y sabiendo que en él se encuentra la fuerza necesaria para afrontar toda prueba, deseo anunciarles abiertamente al Señor Jesús como Camino, Verdad y Vida. En él todos hallarán la plena libertad, la luz para entender con hondura la realidad y transformarla con el poder renovador del amor.
La Iglesia vive para hacer partícipes a los demás de lo único que ella tiene, y que no es sino Cristo, esperanza de la gloria (cf. Col 1,27). Para poder ejercer esta tarea, ha de contar con la esencial libertad religiosa, que consiste en poder proclamar y celebrar la fe también públicamente, llevando el mensaje de amor, reconciliación y paz que Jesús trajo al mundo.
Es de reconocer con alegría que en Cuba se han ido dando pasos para que la Iglesia lleve a cabo su misión insoslayable de expresar pública y abiertamente su fe. Sin embargo, es preciso seguir adelante, y deseo animar a las instancias gubernamentales de la Nación a reforzar lo ya alcanzado y a avanzar por este camino de genuino servicio al bien común de toda la sociedad cubana.
El derecho a la libertad religiosa, tanto en su dimensión individual como comunitaria, manifiesta la unidad de la persona humana, que es ciudadano y creyente a la vez. Legitima también que los creyentes ofrezcan una contribución a la edificación de la sociedad. Su refuerzo consolida la convivencia, alimenta la esperanza en un mundo mejor, crea condiciones propicias para la paz y el desarrollo armónico, al mismo tiempo que establece bases firmes para afianzar los derechos de las generaciones futuras.
Cuando la Iglesia pone de relieve este derecho, no está reclamando privilegio alguno. Pretende sólo ser fiel al mandato de su divino fundador, consciente de que donde Cristo se hace presente, el hombre crece en humanidad y encuentra su consistencia. Por eso, ella busca dar este testimonio en su predicación y enseñanza, tanto en la catequesis como en ámbitos escolares y universitarios.
Es de esperar que pronto llegue aquí también el momento de que la Iglesia pueda llevar a los campos del saber los beneficios de la misión que su Señor le encomendó y que nunca puede descuidar.
Ejemplo preclaro de esta labor fue el insigne sacerdote Félix Varela, educador y maestro, hijo ilustre de esta ciudad de La Habana, que ha pasado a la historia de Cuba como el primero que enseñó a pensar a su pueblo.
El Padre Varela nos presenta el camino para una verdadera transformación social: formar hombres virtuosos para forjar una nación digna y libre, ya que esta trasformación dependerá de la vida espiritual del hombre, pues «no hay patria sin virtud» (Cartas a Elpidio, carta sesta, Madrid 1836, 220). Cuba y el mundo necesitan cambios, pero éstos se darán sólo si cada uno está en condiciones de preguntarse por la verdad y se decide a tomar el camino del amor, sembrando reconciliación y fraternidad.
Invocando la materna protección de María Santísima, pidamos que cada vez que participemos en la Eucaristía nos hagamos también testigos de la caridad, que responde al mal con el bien (cf. Rm 12,21), ofreciéndonos como hostia viva a quien amorosamente se entregó por nosotros.
Caminemos a la luz de Cristo, que es el que puede destruir las tinieblas del error. Supliquémosle que, con el valor y la reciedumbre de los santos, lleguemos a dar una respuesta libre, generosa y coherente a Dios, sin miedos ni rencores.
Amén.