miércoles, 7 de agosto de 2013

Circular de la Arquidiócesis de Yucatán. Se convoca a celebrar el XX Aniversario de la visita Papal a Yucatán.

CIRCULAR 014/2013
ASUNTO: Se convoca a celebrar el XX Aniversario
de la visita Papal a Yucatán.



A VEINTE AÑOS DE LA HISTÓRICA VISITA
DEL PAPA A YUCATÁN


La Arquidiócesis de Yucatán celebra con gran alegría el vigésimo aniversario de la histórica visita del beato Juan Pablo II a la tierra del Mayab, en aquel 11 de agosto de 1993 en el que realizó su tercer viaje apostólico a México -y el primero como Jefe de Estado- para cumplir su deseo de "rendir homenaje a los descendientes de los hombres y mujeres que poblaban el continente americano cuando la Cruz de Cristo fue plantada…” (Discurso pronunciado en la ceremonia de bienvenida, 11 de agosto de 2013).

Para conmemorar el encuentro del Papa en Izamal con representantes de los pueblos indígenas del Continente Americano y la santa Misa con los fieles de la Arquidiócesis en la explanada de Xoclán-Mulsay, convocamos a la comunidad católica de Yucatán a participar en la celebración de acción de gracias el próximo domingo 11 de agosto de 2013, en la explanada de la parroquia de San Pedro Apóstol, ubicada en el fraccionamiento Juan Pablo II. Esta celebración iniciará a las 18:00 horas con cantos de alabanza y remembranzas; continuará con el rezo del rosario a las 19:00 horas y culminará con la Santa Misa presidida por el Arzobispo de Yucatán, a las 20:00 horas.

Exhortamos a todos los presbíteros que presidan la misa dominical en las comunidades parroquiales, capillas y rectorías en la noche del domingo 11 de agosto a unirse esta intención de acción de gracias y expresarla a través de algún signo visible para todos los fieles.

Invocando abundantes gracias sobre todos ustedes, los bendigo en el nombre del Padre, del Hijo y el Espíritu Santo.

Mérida, Yucatán, 2 de agosto de 2013.


† Emilio Carlos Berlie Belaunzarán
Arzobispo de Yucatán

Pbro. Lic. Pedro José Echeverría López
Canciller Secretario

Paulo VI: la gratitud de la fe. Autor: Mons. Eugenio Andrés Lira Rugarcía Obispo Auxiliar de Puebla y Secretario General de la CEM

El día de ayer, Fiesta de la Transfiguración del Señor, se cumplieron 35 años desde que Dios llamó al cielo a su Siervo el Papa Paulo VI, a quien correspondió retomar el Concilio Vaticano II convocado por su predecesor el beato Juan XXIII, y llevarlo a término. En la última sesión, Paulo VI afirmaba que el Concilio –del que estamos celebrando el quincuagésimo aniversario– entrega a la posteridad la imagen de la Iglesia y el patrimonio de su doctrina y de sus mandamientos, recibidos de Cristo, idóneos para quien quienquiera alimentar su propia existencia[1].

Giovanni Battista Enrico Antonio Maria Montini, nació el 26 de septiembre de 1897 en Concesio, Brescia. Fue ordenado sacerdote en 1920. Habiendo estudiado Derecho Civil y Canónico, así como Filosofía y Letras, ingresó a la Academia Pontificia Eclesiástica. Luego de prestar servicios en la Nunciatura Apostólica en Polonia, fue nombrado Sustituto para los Asuntos Ordinarios de la Secretaría de Estado del Vaticano. Bajo el pontificado de Pío XII fue responsable de organizar el extenso trabajo del cuidado de refugiados políticos durante la Segunda Guerra Mundial. 

En 1954 fue consagrado Arzobispo de Milán. Por su mensaje social del Evangelio y su cercanía a los obreros fue llamado "Arzobispo de los trabajadores". Además, fue gran promotor de la educación y de la prensa católicas. En 1958, Juan XXIII le hizo Cardenal, y le encomendó trabajar en las comisiones Central preparatoria y Técnica de la Organización del Concilio Vaticano II.

Tras la muerte de Juan XXIII, Montini fue elegido Sumo Pontífice el 21 de junio de 1963 y tomó el nombre de Paulo VI. Continuó los trabajos del Concilio, que terminó en 1965. Creó nuevos dicasterios y secretariados en la Curia Romana, para responder a las necesidades de la Iglesia y del mundo. Favoreció el diálogo con la cultura, con las diversas denominaciones cristianas y con diferentes religiones, y contribuyó a extender la labor social y caritativa de la Iglesia.

Deseoso de cumplir el mandato de Cristo que nos ha enviado a anunciar el Evangelio a todas partes, fue el primer Papa en usar un avión para sus numerosos viajes en Italia y el extranjero, siendo el primero en visitar los cinco continentes en 9 viajes pastorales internacionales.

Su profundo pensamiento se expresa en sus encíclicas Ecclesiam suam, Populorum progressio y Humanae Vitae; en su Carta Octogesima adveniens, en su Exhortación Apostólica Evangelii nuntiandi, y en su profesión de fe, conocida como Credo del Pueblo de Dios.

Paulo VI fue llamado a la vida eterna el 6 de agosto de 1978. En su testamento espiritual dejó escritas estas hermosas palabras: “Ahora que la jornada llega al crepúsculo y todo termina y se desvanece esta estupenda y dramática escena temporal y terrena, ¿cómo agradecerte, Señor, después del don de la vida natural, el don muy superior de la fe y de la gracia, en el que únicamente se refugia al final mi ser?”[2].

Ojalá que, como el Papa Paulo VI, también nosotros valoremos el don inigualable de la fe; lo alimentemos y lo testimoniemos, comunicando a cuantos tratan con nosotros la alegría de creer en Dios.

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[1] Alocución en la última sesión pública del Concilio Ecuménico Vaticano II, 7 diciembre 1965.

[2] www.vatican.va.

lunes, 29 de julio de 2013

¿Café gratis? Sí, en Canadá donadores anónimos han pagado cientos de tazas. Con información de CNN en Español

Las tazas de café tienen un precio de entre 1.29 y 1.65 dólares (Tim Hortons Handout/Cortesía).
En seis ocasiones esta semana las cafeterías Tim Hortons, en Canadá, atendieron a clientes que pagan cafés a desconocidos

Por Brad Lendon

(CNN) — ¿Qué tiene el café en Canadá? Aparentemente algo que hace que algunos pesonas sean bastante generosas.
Al menos en seis ocasiones esta semana, los clientes en los restaurantes Tim Hortons pagaron por sus propias tazas de café y además por las de otras 500 personas o mas en la fia, de acuerdo con reportes de medios. 

Un operador de la línea de atención al cliente de la cadena dijo a CNNMéxico que una taza pequeña de café cuesta 1.29 dólares canadienses, una mediana 1.50 y una grande 1.65.

Los primeros 500 cafés fueron regalos de un donador anónimo en un restaurante Tim Hortons en el centro de Edmonton, Alberta, este lunes, reportó CTV. Un hombre de veintitantos años compró un café con dos cucharadas de azúcar y dos de crema y una dona, y le dijo al empleado que cargara los siguientes 500 cafés grandes en su tarjeta de débito, según el informe.

“(El personal) pensaba que quizá estaba tan bendecido que quería compartir su bendición, o que quizá ganó la lotería o algo”, dijo a CTV la administradora de la tienda Joanne Averion.

El acto fue repetido cinco veces desde esa ocasión, en Calgary, Alberta, este martes, en Ottawa y en Red Deer, Alberta, este jueves, y dos veces más en Edmonton también el jueves, según la Canadian Broadcasting Corp (CBC, por sus siglas en inglés).

El último caso es el único en el que la donadora de café se atribuyó el mérito.

Monica Kavanaugh compró 800 tazas de café en la sucursal Tim Hortons en el Hospital Royal Alexandra de Edmonton este jueves.

"Fue una forma de retribuir”, dijo Kavanaugh a la CBC. “(El personal del hospital) ayudó mucho a mi padre, y simplemente siento '¿por qué no regresarle un poco al hospital?'”.

A principios de este jueves, alguien pagó las siguientes 500 tazas en el Hortons del hospital.

Es un gran negocio para Tim Hortons, pero la empresa dice que es casualidad, no un truco de mercadotecnia.

“Por más brillante que es esto, puedo asegurarte que Tim Hortons no tiene nada que ver con los buenos samaritanos que han comprado cafés en todo el país”, dijo la representante de Tim Hortons, Michelle Robichaud, a CTV.

“Estamos tan sorprendidos y emocionados como nuestros clientes por estos increíbles actos aleatorios de bondad (...) Nuestro único papel realmente es servir las tazas de café”, según dijo Robichaud a la CBC.

domingo, 28 de julio de 2013

Discursos, Mensajes y Homilías del Papa Francisco en la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud.

Te ofrecemos el listado completo de los
mensajes, discursos y homilías del Santo Padre Francisco
en la XVIII Jornada Mundial de la Juventud.


(Da clic en cada evento para leer el texto)

Ceremonia de bienvenida en los jardines del Palacio Guanabara (Río de Janeiro, 22 de julio de 2013)


Santa Misa en la Basílica del Santuario de Nuestra Señora de Aparecida (24 de julio de 2013)


Palabras improvisadas del Papa Francisco desde el balcón de la Basílica del Santuario de Nuestra Señora de Aparecida, después de la Santa Misa (24 de julio de 2013)


Visita al Hospital de San Francisco de Asís de la Providencia - V.O.T. (Río de Janeiro, 24 de julio de 2013)


Palabras a los jóvenes italianos al final de la visita al Hospital San Francisco de Asís de la Providencia - V.O.T. (Río de Janeiro, 24 de julio de 2013)


Bendición de las banderas olímpicas en el Palacio de la Ciudad de Río de Janeiro (25 de julio de 2013) 



Ceremonia de despedida en el Aeropuerto internacional Galeão/Antonio Carlos Jobim (Río de Janeiro, 28 de julio de 2013)



Distinguidas Autoridades nacionales, estatales y locales,
Querido Arzobispo de San Sebastián de Río de Janeiro,
Venerados Cardenales y Hermanos en el Episcopado,
Queridos amigos:

En breves instantes dejaré su Patria para regresar a Roma. Marcho con el alma llena de recuerdos felices; y éstos –estoy seguro- se convertirán en oración. En este momento comienzo a sentir un inicio de saudadeSaudade de Brasil, este pueblo tan grande y de gran corazón; este pueblo tan amigable. Saudade de la sonrisa abierta y sincera que he visto en tantas personas, saudade del entusiasmo de los voluntarios. Saudade de la esperanza en los ojos de los jóvenes del Hospital San Francisco. Saudade de la fe y de la alegría en medio a la adversidad de los residentes en Varghina. Tengo la certeza de que Cristo vive y está realmente presente en el quehacer de innumerables jóvenes y de tantas personas con las que me he encontrado en esta semana inolvidable. Gracias por la acogida y la calidez de la amistad que me han demostrado. También de esto comienzo a sentir saudade.

Doy las gracias a la Señora Presidenta por haberse hecho intérprete de los sentimientos de todo el pueblo de Brasil hacia el Sucesor de Pedro. Agradezco cordialmente a mis hermanos Obispos y a sus numerosos colaboradores que hayan hecho de estos días una estupenda celebración de nuestra fecunda y gozosa fe en Jesucristo. Doy las gracias a todos los que han participado en las celebraciones de la eucaristía y en los demás actos, a quienes los han organizado, a cuantos han trabajo para difundirlos a través de los medios de comunicación. Doy gracias, en fin, a todas las personas que de un modo u otro han sabido responder a las exigencias de la acogida y organización de una inmensa multitud de jóvenes, y por último, pero no menos importante, a tantos que, muchas veces en silencio y con sencillez, han rezado para que esta Jornada Mundial de la Juventud fuese una verdadera experiencia de crecimiento en la fe. Que Dios recompense a todos, como sólo Él sabe hacer.

En este clima de agradecimiento y de saudade, pienso en los jóvenes, protagonistas de este gran encuentro: Dios los bendiga por este testimonio tan bello de participación viva, profunda y festiva en estos días. Muchos de ustedes han venido a esta peregrinación como discípulos; no tengo ninguna duda de que todos marchan como misioneros. Con su testimonio de alegría y de servicio, ustedes hacen florecer la civilización del amor. Demuestran con la vida que vale la pena gastarse por grandes ideales, valorar la dignidad de cada ser humano, y apostar por Cristo y su Evangelio. A Él es a quien hemos venido a buscar en estos días, porque Él nos ha buscado antes, nos ha enardecido el corazón para proclamar la Buena Noticia, en las grandes ciudades y en las pequeños poblaciones, en el campo y en todos los lugares de este vasto mundo nuestro. Yo seguiré alimentando una esperanza inmensa en los jóvenes de Brasil y del mundo entero: por medio de ellos, Cristo está preparando una nueva primavera en todo el mundo. Yo he visto los primeros resultados de esta siembra, otros gozarán con la abundante cosecha.

Mi último pensamiento, mi última expresión de saudade, se dirige a Nuestra Señora de Aparecida. En aquel amado Santuario me he arrodillado para pedir por la humanidad entera y en particular por todos los brasileños. He pedido a María que refuerce en ustedes la fe cristiana, que forma parte del alma noble de Brasil, como de tantos otros países, tesoro de su cultura, voluntad y fuerza para construir una nueva humanidad en la concordia y en la solidaridad.

El Papa se va, les dice "hasta pronto", un "pronto" ya muy nostálgico (saudadoso) y les pide, por favor, que no se olviden de rezar por él. El Papa necesita la oración de todos ustedes. Un abrazo a todos. Que Dios les bendiga.