viernes, 1 de enero de 2010

Un Año termina… un Año comienza… Mensaje de Año Nuevo de Mons. Ramón Castro Castro Obispo de Campeche


Muy queridos hermanos y hermanas:

Termina un año y comienza otro. Como cristianos, como hombres y mujeres de fe, todos queremos agradecer a nuestro buen Padre Dios todos los bienes y las gracias que nos ha dado este año 2009 que termina y también queremos pedirle perdón por los errores cometidos, por las oportunidades para crecer en la fe que hemos desaprovechado.

Termina un año y comienza otro. Como cristianos, también queremos consagrarle el nuevo año 2010 que estamos iniciando y queremos pedirle su ayuda para que podamos vivirlo con esperanza, con fortaleza, con alegría y en paz.

Termina un año y comienza otro. Al finalizar el año 2009 podemos dar una mirada retrospectiva para descubrir todos los acontecimientos que vivimos y para descubrir la presencia de Dios, de ese Dios-con-nosotros, de ese Dios cercano, de ese Dios de corazón tierno y lleno de misericordia, de ese Dios que en Belén se hace nuestro compañero de camino, que con su Gracia nos ha acompañado y ha llevado adelante su obra de salvación en nosotros.

Termina un año y comienza otro. Luces y sombras, alegrías y tristezas, satisfacciones y desilusiones, salud y enfermedad, gracia y pecado… Así es la vida de todos. Pero los cristianos tenemos una esperanza firme porque nuestra vida la vivimos junto a Jesús y a María, Madre de Dios y madre nuestra.

Es el momento de mirar con esperanza el año 2010 que comienza. Nos aguardan grandes e importantes acontecimientos. A nivel eclesial nos espera la celebración de la Pre-Pascua Juvenil, casi en los albores del nuevo año, y la Celebración de clausura del Año Sacerdotal de la Provincia Eclesiástica de Yucatán, en mayo próximo.

Mirar el año 2010 que inicia nos ayuda a renovar la esperanza, pues «estoy convencido de que Dios que comenzó en ustedes una obra tan buena, la llevará a feliz término para el día en que Cristo Jesús se manifieste» (Flp 1,6).

Al inicio de este Año 2010, pido a nuestro Señor Jesucristo, el Príncipe de la Paz, nos conceda a todos un Nuevo Año lleno de paz, de alegría, pero sobre todo de esperanza. Paz, alegría y esperanza que nos da el saber que cumplimos la voluntad de Dios.

A todos los sacerdotes, religiosos y religiosas, a todas las familias de nuestra Diócesis, a los niños, a los jóvenes, a los hombres y mujeres de la tercera edad, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, les deseo un Feliz Año Nuevo. Que sus deseos, anhelos y proyectos puedan realizarlos en este año 2010 que estamos iniciando.

Con san Pablo, de corazón les digo que están siempre presentes en mis oraciones y que «cuando ruego por ustedes lo hago siempre con alegría, porque han colaborado en el anuncio del Evangelio desde el primer día hasta hoy» (Flp 1,4-5). Dios les bendiga abundantemente. ¡Feliz Año Nuevo!

San Francisco de Campeche, Cam., 31 de Diciembre de 2009.

+ Mons. Ramón Castro Castro
XIII Obispo de Campeche

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